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lunes, 10 de octubre de 2011

EL CAMINO DEL AGUA - MONTNEGRE

El inicio de esta historia se remonta a 7 de Agosto de 1579, fecha en que se acordó la construcción del Pantano de Alicante.
Fue un año después, el 17 de Agosto de 1580 cuando se puso la primera piedra para levantar una presa admirada entonces y hasta nuestros días, idea de Pere Izquierdo, molinero de Muchamiel, para garantizar el abastecimiento de agua para riego en la huerta de Alicante.

Rafael Viravens lo narraba así:

"La primera gran piedra de este famoso estanque fué colocada el 17 de Agosto de 1580 con gran pompa y magnificencia en la garganta de los montes Mos de Bou y La Cresta. Se erigió un altar, celebrándose en él La santa Misa que fué acompañada por una campilla de música de Alicante; después procedióse a bendecir y colocar la piedra que serviría de base a la obra siendo indicada esta ceremonia por medio de ahumadas al Castillo de Santa Bárbara para que la anunciase el vecindario de Alicante y su término disparando, como lo hizo, salvas de artillería."

Los terrenos para ubicar la presa fueron comprados a D. Pedro Massa y Carroz "Marqués de Terranova".
El Marqués solicitó a la ciudad de Alicante la cantidad de 500 escudos y licencia para construir 4 molinos harineros en las márgenes del río y en los puntos por él escogidos, reservándose además la facultad de poder construir en sus propiedades cuantos molinos quisiera.

La obra finalizó en 1594 y a partir de ese momento se dieron innumerables e inacabables conflictos y pleitos entre los habitantes de Montnegre, beneficiarios únicos hasta ese momento de las aguas, ya que tenían derecho a ellas desde tiempos medievales, y los terratenientes de la huerta alicantina.

Por los escritos parece ser que la presa fue una obra maestra, así:
Antonio Gil Olcina dice refiriéndose al pantano que es un "embalse prototípico y singular, imitado durante siglos y que carece de parangón en la historia hidráulica española".
Antonio Lopez Gomez dice "Gigante en su época y la mayor del mundo hasta el siglo XVIII"
Y los historiadores antiguos como Gaspar Escolano en 1611 dijo "Digna verdaderamente de ser tenida por de romanos por su grande e ingeniosa máquina y por el grande fruto que della resulta..."
Por último. Juan Bautista Maltés y Lorenzo Lopez "Fábrica famosa, obra verdaderamente de romanos, en lo magnífico, en lo ingenioso y en lo fuerte".



La construcción del pantano reorganizó el riego en dos conceptos:
  • agua vieja
  • agua nueva
Agua vieja son los caudales del río que, desde época medieval disfrutaban los habitantes de Montnegre. No estaba adscrita a la tierra y podía ser vendida y prestada para el riego. Sus dueños podían hacer negocio con ella, por así decirlo, al ser más cara que la nueva.

Agua nueva. Era la usada por los dueños de la huerta alicantina. Aquí el agua sí esta unida a la tierra y correspondía al caudal que había sido previamente embalsado en el pantano.

Así que, cuando en 1697 hubo una rotura en la presa que la inutilizó durante un espacio de 40 años, hay quién responsabilizó de la avería a los beneficiarios de agua vieja, que así especulaban con ella.
Este incidente recrudeció, si cabe aún más, las disputas entre los usuarios de la huerta y los de Montnegre.

El 24 de Enero de 1865 quedó aprobado por S.M El Reglamento para el Sindicato de Riegos de la Huerta de Alicante y en su capítulo I dice:

"La huerta de Alicante se compone de las treinta y seis mil seiscientas sesenta tahúllas de tierra que en los términos de Alicante, Muchamiel, San Juan y Villafranqueza tienen derechos adquirido por antiguos repartimientos a ser regadas con las aguas que se reunen en el pantano llamado de Alicante, situado en el término de Tibi y de las demás que de la parte de abajo de dicho edificio van a la huerta, o que se adquieran por consecuencia de trabajos y obras que se hagan o por otros medios.
También se regarán las tahúllas, cuyos dueños tengan derecho, del distrito rural de Montnegre en los términos de Alicante y Jijona por las quince presas denominadas Antiquísimas."

Existen 15 presas desde el pantano, mucho más antiguas que éste, llamadas Antiquísimas porque no está claro desde cuando vienen utilizándose. Estas presas están situadas en el cauce del río en el tramo que va desde la presa del Pantano, hasta donde estaba la desaparecida ermita de Chapitel, al lado del molino del mismo nombre.

Después de esta introducción, señalar que el pantano fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Consell de la Generalitat Valenciana en abril de 1994.

Y ahora estoy yo, en la terraza de la presa, admirando el panorama y dispuesto a recorrer lo más cerca posible el cauce del  Montnegre, hasta el Azud de San Juan.



Encima del dique hay un aliviadero construido en el año 1697 y que continua en un canal en la roca para desviar el agua, y que no caiga ésta sobre la base de la presa sobre todo en épocas de crecidas del río.

Igualmente al otro lado hay una placa conmemorativa indicando el lugar donde llegó el agua en la noche del 7 al 8 de Septiembre de 1793 y otra en memoria de D. Rafael Gasset.
El Sr Gasset, Ministro de Obras Públicas inauguró en 1900 las obras de recrecimiento de la presa en ocho metros de altura para aumentar la capacidad del embalse en 2.800.000 metros cúbicos y la modificación de la galería de desagüe. El ingeniero que llevó a cabo las obras fué D. Próspero Lafarga.

Aliviadero superior



Bajamos por la escalera tallada en la roca en un extremo de la presa para iniciar nuestra andadura. Las obras de esta curiosa escalera finalizaron en 1793.



Los escalones llegan hasta las dos galerías, una más antigua y otra mas moderna de evacuación de fangos, y entre ellas se encuentra la paleta que regula la cantidad de agua que sale hacia al río.
Gumersindo Vicuña en su obra "Agricultura moderna" en el año 1877, hace una descripción minuciosa de la presa y del proceso de limpia del pantano bastante esclarificador para profanos en la materia.

En el interior de la galeria de extracción de fangos
Paleta de regulación de caudal

A partir de ahora se tiene que avanzar por el sendero que nos lleva a la casa del pantanero y la ermita de la Divina Pastora. En esta capilla se celebraban misas los días festivos en beneficio del pantanero, su familia y para las heredades contiguas.
El arquitecto Santiago Varela Botella en un articulo describiendo las inmediaciones del pantano dice refiriéndose a este sendero pero en sentido opuesto a nuestra marcha:

"Un camino permite el acceso a la casa principal del guarda o del pantanero, allí es donde acaba en su generosa anchura. Desde ella se llega al pie de la presa por un sendero que se adecua a la estrechez de la garganta y compite con el canal de la acequia de los enamorados, situado en el margen opuesto."

Este nace desde el mismo canal que comunica con el aliviadero superior y va avanzando por la sierra traspasando un minado que se ve perfectamente desde la casa del pantanero.


Foto tomada desde la paleta de regulación de caudal

Este asunto lo dejo aquí, hasta el final.

Llegamos a la casa del guarda del pantano y a la ermita. Justo detrás hay un aljibe para almacenar agua potable.
Desde aquí seguimos por el camino cruzando el puente para dirigirnos a la fuente del pantano situada entre las  casas de los obreros.
Justo delante del surtidor hay un lavadero que se alimenta de una mina de agua que hay justo detrás, semioculta.

"El comisario ordenador D.Antonio Montenegro
sacó y dedicó estas aguas a a los criados del pantano
año de 1795"

Volvemos hacia el segundo puente donde el rio pasa por debajo y nos colocamos justo en la inscripción y averiguar que camino tomar.




Continuamos por la carretera asfaltada a mi espalda, hasta llegar a un punto que sale un camino a la izquierda, y cuando llevamos andando un rato, asoma un sendero de nuevo a la izquierda que nos lleva a dos caserones en ruinas.
Llegamos al primero de ellos;  una senda nos lleva al siguiente aguas arriba.
De éste último parte una senda directa hacia el río, pero va a morir en él, sin posibilidad de seguir.
Volvemos al camino principal, y seguimos al sur. Enfrente tenemos la Escobella, continuamos y unos metros adelante vamos bordeando un barranco. Como se puede, nos internamos en él para seguir como cabras y encontrar el cauce del Montnegre.
Podemos avanzar en unos tramos mejor que en otros.

Llegamos a un lugar donde hay un partidor de agua y unas tuberías que comienzan en él .La vegetación se espesa dificultando el paso.
Lo mejor es subir al camino a la derecha y avanzar hasta llegar al puente que cruza el río en el caserío de Montnegre de Dalt.
Aquí se empiezan a ver huertos muy bien cuidados y arreglados.
En este lugar se encuentra la ermita de Nuestra Señora de los Angeles


Nuestra Señora de los Angeles
Situados en el puente podemos seguir el río durante poco tiempo. Hay que ir sorteando las trabas que nos pone el terreno, hasta llegar al siguiente puente donde vamos por el cauce, hasta encontrar un paso en el río y seguir por la derecha.
Nos encontramos con una valla que nos impide el paso. Lo mejor es dirigirse al caserón que tenemos arriba y continuar por la carretera hasta que aparece un camino a la izquierda con el letrero de "Molino". Vamos por él hasta llegar al Molí Nou (Molino nuevo) o Molí de l´estret o Molino del Gallo

Molino del Gallo

A escasos metros antes de llegar a él sale una senda a la derecha que nos lleva por el cauce del río varios metros sobre él.

Vistas del Barranco y el Molino del Gallo desde la senda

Esta senda como casi todas va a terminar "en ninguna parte", y llegará un momento en que no podremos continuar. Hay que bajar al río, cruzar al otro lado y continuar por la antigua acequia que conducía las aguas desviadas previamente por un azud (hoy invisible por la maleza), hasta el Molí Capeta
De él solo queda la fachada frontal que mira al río. El lugar es casi idílico y la vegetación exuberante. Un par de palmeras y lo que parece un olmo siberiano.



Se hace imposible avanzar por el cauce del río. Enfrente del molino podemos cruzar el Monnegre por encima de un tablón y coger el camino que lleva a la carretera principal, hasta llegar a un punto donde sale un camino a la izquierda y avanzar por él. Nos encontramos con una pequeña explotación ganadera y una verja que impide el paso.
Hay que volver atrás y continuar por el PR-CV 142 hasta la próxima intersección, de nuevo a la izquierda y tomar la pequeña carretera asfaltada. Pasamos enfrente de un pequeño aljibe hasta llegar a Montnegre de Baix. Continuando por la carretera de acceso al caserío, giramos en una curva cerrada a la izquierda que nos conduce al antiguo molino de Figueretes. El edificio es una casa blanca con una gran buganvilla en una esquina. Conserva en la parte trasera la balsa, y al final el foso donde el agua se precipitaba para hacer funcionar la maquinaria.
Sus actuales dueños, muy amablemente, me enseñaron el molino y el huerto. Comentan que antiguamente, había un manantial aquí, y que en el pasado, era lugar de recreo para los vecinos de la comarca.


Balsa del molino

Volviendo atrás, y en la curva continuamos recto hasta llegar a la ermita de El Salvador.


El caserío es muy tranquilo. Un par de vecinos me “interrogaron” preguntándome de donde era y a donde iba.
El señor Pepe tiene un huerto que perteneció a sus padres y al igual que el resto de tierras circundantes, están cultivadas con gran esmero. Dice que no están muy acostumbrados a las visitas de los forasteros.
Al igual que el resto de vecinos pasa la mayor parte del tiempo aquí. Apoyados en la valla de su casa me cuenta que  la riada del 86 arrasó con todos los bancales situados en los márgenes del río. En algunos sitios donde hoy existen cañaverales fueron antes bancales productivos.
Me indica que en el lugar que tenemos a la vista existen tres de las quince presas antiguas. Me enseña además, justo en la parte trasera de su casa un alcabón realizado hace tiempo para reconducir las aguas del río hacia este lugar.

Dándole las gracias por sus aclaraciones prosigo el camino hasta el río, parándome eso sí, a ver los huertos y el  paisaje de tierra roja de enfrente.



Cruzamos el río para pasar al otro lado donde hay un grupo de casas, alguna semiderruida y otras en buen estado.



No será extraño encontrarnos con algún burro suelto por ahí a lo largo del recorrido.
Desde el lugar donde estamos, si subimos a la pequeña loma al norte podremos echar unas buenas fotos.


Seguimos hacia el río y pasaremos entre unas casetas a derecha e izquierda; llegamos a un camino ancho que bordea el río a la izquierda andando en medio de un cañaveral. A nuestra izquierda en lo alto se encuentra la Casa de Luciano, “antepasado del Sr Pepe”. Pasamos por donde podamos al otro lado del río para visitar el Molí Tomás.


Molí Tomás o Molí Vell


Volvemos hacia el río descendiendo, pasando de nuevo al otro lado y nos encontramos con un acueducto que atraviesa un pequeño minado a escasos metros sobre el suelo.


Ahora de nuevo el río no es transitable en su curso; tomamos el Camí dels Rossinets que avanza hacia el Este y cuesta arriba y a unos 450 metros, sale un camino a la izquierda que nos lleva a dos casas. Una de ellas parecía que podía estar habitada o es frecuentada por gente.


Podemos bajar al rio para cruzar con dificultad a través del paso de cañas al otro lado y visitar las dos masías que se ven enfrente. Masías que en su día tenían casas-cueva, y establo para el ganado y un aljibe. En la actualidad están abandonadas y en su interior están llenas de trastos.



Desde aqui, andamos lo desandado y volvemos al camino principal. A unos 300 mts antes de llegar a la carretera, sale un camino a la izquierda que nos lleva hacia abajo bordeando el barranco hasta llegar a una casona. A la izquierda hay un corral casi derruido, al lado un pozo y la vivienda. A la derecha sale un sendero que avanza hacia el río. Aquí, en medio de las cañas podemos atravesar el río por encima del tablón.




Ya en el otro lado, bordeando la pared que tenemos enfrente hay adosada una acequia estrecha. Intento seguirla aguas arriba pero la vegetación lo impide. Seguramente el agua que llevara la acequia desembocaría en la balsa que existe a la derecha. Al lado de la balsa hay un pozo. El dueño de este predio dice que en el pasado había instalada una noria de sangre para extraer agua.




En este lugar justo en lo alto hay otro grupo de casas casi derruidas también. Justo detrás de ellas al lado de unas chumberas hay una casa cueva.
Desde estas ruinas o desde la casa cueva vemos al otro lado del río en lo alto el gran caserón, mencionado en algunos mapas como Casa del Capellá que tiene una ermita adosada (ermita nova), además de una fuente. Esta propiedad tuvo que ser de alguna importancia en el pasado por su tamaño y por el sitio privilegiado en el que está. Buscando el lugar correcto podemos atravesar el cauce y dirigirnos a ella a través de una senda apenas imperceptible; o bien bajar hasta el río y coger el sendero que va bordeándolo cómodamente.

El caserón desde el rio

Fuente

Pasamos por varios tramos a través de un túnel de cañas; dejamos a nuestra izquierda una casa habitable hasta llegar al Molino de Chapitel. Durante algún tiempo D. Pedro Martinez de Vera fué propietario de este molino.
En los protocolos notariales de Martí Moliner hay un apunte datado el 5 de Noviembre de 1636 donde "Laurean Pasqual, caballero de Alacant, arrienda a Josep Pastor, de Muchamiel, y a Joan Baldó, de Sexona, un molino harinero situado en el Rio Monnegre y denominado "Del Chapitel". El arriendo es por tiempo de cuatro años y canon de 50L."


Presa o partidor de aguas
Molino de Chapitel
Situados en las ruinas del molino, en lo alto a nuestra derecha, se encuentra lo que queda de la Ermita de Chapitel.



De los pies del molino parte una acequia que va a parar al pantanet de Muchamiel. Desde la cruz vamos bordeando el barranco hacia el Este descendiendo poco a poco hasta ver que la acequia pasa unos metros a través de un pequeño minado donde existe un lavadero a unos diez metros desde la bocamina.

Caserio de Chapitel
Acequia de Chapitel

El Sr Eloy que tiene un huerto a escasos metros y que hizo su aparición en ese instante, me lo enseñó apartando la maleza que lo ocultaba totalmente.
Dice que antiguamente las mujeres lavaban la ropa allí.




Eloy iba cargado con una cesta con higos y estuvimos charlando un rato.
Justo enfrente del lugar donde nos encontramos y mirando hacia el Norte, hay una casa en lo alto restaurada por donde pasa, según Eloy, una acequia que va avanzando hasta llegar a un antiguo caserón, para pasar a través de un alcavón, a unos bancales al lado del río de Jijona.
Me despido de Eloy y bajo por una senda hacia el camino principal bordeando el río. Cuando el camino gira a la derecha se puede ver a nuestra izquierda en lo alto el caserón comentado antes; en el lecho del río vuelvo a ver otro burro inmóvil en el lugar donde se unen el río de Jijona y el de Monnegre.


A escasos metros el camino gira a la derecha donde se encuentra el antiguo Molí Busot. De la mecánica del molino no queda nada, solo la casa.
A mediados del siglo XIX la propiedad pertenecía a la Marquesa del Bosch

Molí Busot

Siguiendo río abajo estoy un rato conversando con el Sr Jaime que también tiene unas tierras allí.
El Sr Jaime por sus palabras añora tiempos pasados. Dice que muchas tierras han sido abandonadas y que los jóvenes ya no muestran interés por “esto”. Han creado una comunidad de vecinos en esta zona del río para poder mantener y preservar lo mejor posible el lugar.
Estaba regando su huerto en el mismo instante en que me lo encontré. Me enseñó el pozo hecho por él para sacar también agua para el riego.
Me comenta que hubo un proyecto en colaboración con la Universidad de Alicante para limpiar y adecuar nueve de las quince presas antiquísimas, pero que quedo solo en proyecto.
No sin falta de razón opina que como todo siga igual, acabará por perderse.
Me confirma de la existencia del alcavón comentado por el Sr Eloy y me amplia la información.
Esta conducción subterránea la hicieron los propios agricultores del lugar en el pasado. Durante el día estos hombres trabajaban la tierra y por la noche alumbrados por lámparas de aceite excavaban la galería.
Tengo curiosidad por verla y en el punto donde se unen los dos ríos y según indicaciones de Jaime voy a ver el acueducto que se encuentra en muy mal estado.

Alcavón

Casas de la Culata desde lo alto

A partir de aquí el río es casi impracticable de nuevo; hay que subir a la carretera, cruzar la urbanización y en el cartel que nos indica Molí d´enmig, continuar por un camino jalonado con cipreses que nos lleva de nuevo al cauce. Una vez en el río, continuamos aguas abajo ya, cómodamente. En este tramo la vegetación ya no es tan abundante. No tardaremos en encontrar al otro lado del río un palmeral y un huerto; aquí estuvo ubicado el Molí Mauricio a los pies de las palmeras. Se puede decir que no queda nada, solo una pared en pie y la acequia que sigue su camino hacia el pantanet.

Restos del Moli Mauricio

Acequia

Pronto a la izquierda aparece el Molí Nou  (Molino nuevo). Consta de una casona de dos pisos y al lado está el molino que aún conserva maquinaria para su uso.



Moli Nou
Próximo ya de este lugar se encuentra el Azud de Muchamiel o de Les Fontetes o Azud Vell, como queramos llamarlo. Es de origen medieval, más antiguo que la presa del pantano y se tienen noticias de él desde el siglo XIV. Sufrió varias reconstrucciones en 1590 en 1712 y una tercera que lo dejó sin uso a consecuencia de una riada en 1793. Idéntica suerte corrió el Moli Nou que también fue arrasado.
El Azud de hoy en día en nada se parece al original que es del siglo XIX. Por aquí pasa el canal que nace en la presa antiquísima de Chapitel en su camino hasta el pantanet.
Del azud de Muchamiel nace la acequia llamada Del Consell que atraviesa toda la superficie cultivable de la huerta de la que a su vez arrancan ocho brazales más.

Azud de Muchamiel
Hacia el Pantanet

Seguidamente aparece el ya mencionado pantanet. Construido en 1842 para acumular agua del exiguo caudal del rio y ampliado en 1847.





Hubo una sequía terrible en los años 1876 – 1877 en los que una vez más se manifestó la hostilidad entre los regantes de Montnegre y los regantes de la huerta ya que de la poca agua disponible procedente del pantano se aprovechaban los primeros.

Pese a la sequía, en Septiembre del mismo año 1877 una avalancha de agua destruyó los azudes de San Juan y Muchamiel como así lo anunció el Diario El Constitucional de la misma fecha.

La escasez del agua fue un motivo de preocupación del sindicato de riegos, como se manifestó a principios del XIX cuando se intentó traer aguas sobrantes del Júcar que Valencia negó a nuestra ciudad.
Muchas de las casas y huertas de la burguesía alicantina se encontraban en situación de abandono debido precisamente a la sequía que habia en la zona. Se excavaron minas en el barranco de Juncaret. (click)
En la sequía del 86-87 se intentó de nuevo traer agua del Júcar y nueva negativa de Valencia.

Unos metros aguas abajo ya aparece el Azud de San Juan o Azud Nou o Azud del Rio. Esta construcción data de 1633. Del azud parte su boquera “Gualeró” de la que hay datos que indican que es mucho más antigua que el azud, y donde más adelante va a unirse a la acequia mayor.




Unos metros más abajo se encuentra el azud de Campello, solo utilizable cuando sobraba agua de los otros dos azudes. De él partía una boquera, llamada Acequia de Cerdá.



Acequia de los Enamorados

Respecto a la acequia de los enamorados, Eduardo Camarero Casas en su libro "Tibi. Un pantano singular" se refiere a ella diciendo que el agua que circulaba por la acequia proveniente de la Fuente de la Alcornia hasta Alicante era para consumo humano.

"Los restos comienzan en la pared del pantano y vienen a perderse en la partida de la Pólvora, algo por encima de la vieja ermita de Chapitel. Su recorrido se acerca a los 10 Kms, siguiendo las curvas de nivel y manteniendo un grado de inclinación mínimo. (5mm por metro) utilizando el corobates, la libra o novel de agua y la dioptra".

El autor dice también: "A pesar de la importancia que históricamente puede tener, es una realidad totalmente olvidada por las autoridades pertinentes, hasta el punto de que una reciente reparación y mejora de la pista forestal que une el caserío de Monnegre con la ermita de Chapitel, ha destruido por entero varios tramos de la construcción que habían permanecido enterradas por las escorrentías durante años".

Gaspar Escolano dijo: "Ya los romanos parece que atinaron en parte el conducto desta agua, tan necesaria para el riego de la vega de Alicante por esta misma canal: porque en ella a un lado a la mano derecha, se halla por dentro de la peña viva abierta y minada una larga acequia que los vecinos de por allí llaman de los enamorados y debió de durar hasta tiempo de los moros"

Juan Bautista Maltés"Pues para conducir a Ilice el agua de la fuente de Alcornia, que es de muy buena calidad, y debía entonces correr con mas abundancia, fabricaron un conducto maravilloso, de que todavía existen algunas ruinas. Es fabrica antiquísima  insigne, y de mucho gasto, obra verdaderamente de Romanos; y según parece se construio mas ha de dos mil años.... la solia llamar en lo antiguo la Azequia de los Enamorados".

En la siguiente fotografía se observa el canal de lo Enamorados a la izquierda perfilándose hasta la presa.




En esta otra fotografía se observa un tajo en la roca situada a la misma cota de nivel en el margen derecho del río, unos metros antes de llegar al antiguo molino del Pantano.
Supuestamente podría ser un vestigio del paso de la acequia.


Agradecimientos:
  • Sr Pepe vecino de Montnegre de Baix
  • Joan y María, vecinos de Montnegre de Baix
  • Jose Luis, vecino de Montnegre de Baix
  • Sr. Eloy y Sr. Jaime vecinos de Cases de la Culata


Bibliografía consultada:
  •     Tibi: Un pantano singular (Eduardo Camarero Casas)
  •     Cuatro siglos de técnica hidráulica en tierras alicantinas (Armando Alberola Roma)
  •     El pantano de Tibi y el sistema de riegos de la huerta alicantina (Armando Alberola   Romá)
  •     El pais valenciano a fines del siglo XVIII (Carlos Beramendi)
  •     Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante (Rafael Viravens y Pastor)     
  •     Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España (Pascual Madoz)            
  •     Ilice Ilustrada. Historia de la muy noble, leal y fidelísima ciudad de Alicante (Juan   Bautista Maltés)