lunes, 21 de mayo de 2012

UMBRIA DE LA FONT ROJA

Longitud de la ruta: 14 Km aprox.

Declarado parque natural en el año 1987, el Carrascal de la Font Roja o "Carrascal de la Teixeda" como era conocido en el siglo XIV, y gracias a la "relación sentimental del pueblo de Alcoy con la sierra",  hacen de este parque el mejor ejemplo de conservación ambiental en nuestra comunidad.

Estas medidas proteccionistas vienen desde antiguo, donde ya en el año 1332 Alcoy dicta normas muy estrictas para la conservación del bosque contra los incendios y prohibiendo la tala de carrascas, fresnos y tejos bajo multa de 60 sueldos.
En el año 1574 el Consell de Alcoy ordena que "El Carrascal sea custodiado y guardado por ocho o diez hombres..." para evitar que los vecinos de Ibi se internen en los límites de Alcoy y evitar el expolio de leña, como venían haciendo.

Hoy en día el estado del parque es magnífico. La ruta transcurre por la vertiente norte y noroeste de la sierra entre las partidas de La LLacuna y Polop Alt.
Para dirigirse al punto de inicio hay que tomar la carretera CV-797 desde el cementerio de Alcoy, desviándonos por la carretera de Les LLacunes, y situarse a espaldas del Mas dels Capellans, donde hay una curva cerrada y un rellano para dejar el coche.

Justo en la curva y pasando casi desapercibido, existe un acueducto de cuatro ojos por donde circulaba agua hacia la balsa que hay a escasos metros del Mas dels Capellans. 
La balsa reutilizada más adelante como piscina posiblemente, tiene unos bancos de obra al lado.



Cogemos el camino que nos lleva en dirección a la Font Roja hacia el oeste. Atravesamos el bancal de la Podadora plantado de almendros y olivos, teniendo enfrente nuestra en lo alto, el edificio que da nombre al paraje colgado de la montaña.


Pronto empezamos a ascender en una pendiente en tramos bastante empinada durante un buen rato, dentro de un bosque de pinos.
Hay señales evidentes de que nos encontramos en un parque natural. Indicaciones de prohibida la caza y de "área de reserva integral". Si nos damos cuenta, vemos que hay zonas que han sido recientemente repobladas con plantas autóctonas.





El camino llega a lo más alto. Desde aquí parte una senda a nuestra izquierda que conduce al Menejador; continuamos por el camino principal en sentido descendente hasta enlazar con una variante del GR-7. Giramos a la izquierda volviendo a ascender nuevamente. A nuestro lado desfila el pequeño Barranco de Vistabella o de Les Carboneres. A medida que avanzamos, a nuestra izquierda vemos la espectacular arboleda de pinos, carrascas y de fresno de flor; este último crece en solitario, caprichosamente en medio de otras especies. En el centro está situado el Mas de Cotet.

Fresno de flor

Pronto sale un camino a nuestra derecha que conduce al Mas de Vistabella. Hay dos casas; una en buen estado de conservación y la otra semiderruida. Esta última era el caserón original.


Seguimos por el GR-7; pronto empezamos a descender hasta llegar a la microreserva de flora de la zona del Pilar de Ximo. A nuestra derecha hay una elevación con unas peñas que son los Morros de Vistabella. En este lugar, igual que en otras zonas del paraje se han encontrado fragmentos de recipientes de la edad de bronce.
En la siguiente intersección de caminos, abandonamos del sendero de gran recorrido y avanzamos por el camino de la derecha y llegamos al Mas de Pardinetes.

Adornado con una hiedra que cubre parte de uno de sus muros, esta masía tiene, como todas las de éste recorrido, una fuente con un nacimiento de aguas propio, que no siempre se puede ver al ser recintos privados y habitados gran parte del año.
La ubicación de estas masías estaba supeditada antiguamente a la existencia de una fuente de abastecimiento de agua próxima, para cubrir las necesidades de sus moradores, dar de beber al ganado y para el riego. El Mas de Pardinetes si mal no recuerdo data de 1876.

Cara sur del Mas de Pardinetes

El camino continua cuesta abajo hacia el oeste; cuando llevamos casi 1 Km recorrido, avanzamos por el camino que sube a la izquierda y tras varias revueltas rodeado de bancales aparece en lo alto, el Mas de Bonavista. El caserón como su puede ver en la foto está un poco destartalado. Hay un camino que sube hacia el sur, en dirección a Les Peñes del Raco Vell donde hay un pequeño depósito y una balsa a la derecha.
Las vistas son espléndidas, de ahí supongo, el nombre del Mas.

Mas de Bonavista

Situados en la fachada principal, continuamos por el camino que pasa enfrente de la casa para seguir hacia el oeste. Va girando hacia la derecha en continuo descenso.
Al final del camino hay una fuente ya en desuso y un depósito con dos bancos de obra al lado. Detrás, semioculta en una pequeña rambla, hay una puertecilla pegada a un muro donde se oye correr agua. Quizás sea el alcavón o conducción de aguas para la fuente y el depósito.


Imagino que esta fuente daría servicio al espléndido Mas que hay a escasos metros; el Racó Pellicer.
En esta incursión me dan la bienvenida dos perros, y pronto salió el masero que me autorizó el paso por el lado mismo de la vivienda.
Esta propiedad está perfectamente cuidada y sus muros adornados con hiedra y otras plantas trepadoras. Tiene una fuente y un lavadero a la derecha.

Racó Pellicer

Nada más salir, hay un cruce de caminos. Seguimos por el que avanza por la derecha para encontrarnos a escasos metros, rodeado de pinos el Racó de Santa Ana


Racó de Santa Ana

El camino pasa por la parte trasera de la casa y va dándole la vuelta a la loma que tenemos a la derecha, entre bancales. A la izquierda se ve un magnifico paisaje en esta época del año con el Mas de Troncal al fondo a la derecha casi pegado a la carretera de Bañeres.

Vistas con el gigantesco Mas de Troncal a la derecha

Pronto aparece el Mas de Pardines visto desde su parte trasera. Parece que está en proceso de rehabilitación. En su parte delantera, la que mira al este, tiene unos llamativos arcos. Hay una fuente con dos caños de la que mana agua sobre una pila; es conducida por una estrecha acequia, pasando primero por un lavadero hasta una balsa en forma de óvalo.

Vista de la Masía desde la Ombría de Pardines
Fuente Mas de Pardines

Lavadero y acequia
Lavadero y acequia

Delante del caserón parte un camino que atraviesa un pequeño barranco; continuamos en dirección descendente hacia el norte dejando la Ombría de Pardines a la derecha. Atravesamos un pequeño bosquecillo de chopos junto al cauce del Rio Polop o también llamado Barranco de Troncal en este lugar, para ascender ya a escasos metros hasta la carretera de Les LLacunes, enfrente del Racó de Paia.
Esta masía tiene una ermita adosada al edificio.

Avanzamos ahora por la carretera; a unos 800 metros del Racó Paia en una pequeña vaguada, se unen el Rio Polop, el Barranco del Pantanet y el Barranco de Vistabella, donde forman a la derecha en la misma curva,  un toll y un pequeño salto de agua.


Parte de esta agua es previamente retenida en el curso del Barranco del Pantanet por una presa formando un pequeño estanque.
A escasos metros del salto de agua y en la siguiente curva, parte un camino que, siguiéndolo siempre a la derecha y en continuo ascenso, nos lleva a la presa.
Al otro lado hay también, un pozo tapado por una puerta metálica y un pequeño lavadero

Presa con un pequeño aliviadero en su margen izquierdo

Siguiendo por la carretera de Les LLacunes pronto tenemos a la vista el Mas de La Safranera, convertido en Casa rural, y una variante del GR-7 que nos lleva a la puerta de entrada del Mas dels Safraners.
Mas de La Safranera

Espectacular es el paisaje a ambos lados de la carretera caminando hacia el punto final de la ruta. Por el lado izquierdo aparece la masía que toma nombre de esta partida, el Mas de Les Llacunes, que de todas las Masías visitadas en esta ruta es la que mas y mejor conserva su estado original. Y a la derecha el Menejador con el edificio de la Font Roja siempre presente.

Mas de Les Llacunes



Avanzando unos metros llegamos al punto de inicio.

MAPA