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martes, 17 de marzo de 2015

LAS MINAS DE OCRE DE MUCHAMIEL Y SAN VICENTE DEL RASPEIG


D. Jose Oriol Ronquillo describía el ocre a mediados del siglo XIX como:
"Sustancia arcillosa colorada, lo mas ordinariamente en amarillo, a menudo en rojo y a veces en pardo, por una cierta cantidad de peróxido o de hidróxido de hierro. El ocre rojo esta compuesto de arcilla y oligisto; el ocre amarillo y el ocre pardo están formados de arcilla y limonita".
Rojo de ocre. Conocido como almagra o almazarrón. El rojo de ocre es una tierra de un tinte color mas o menos subido que se emplea en la pintura para hermosear los ladrillos de las habitaciones; a la que se vende ordinariamente en el comercio como ocre rojo, se le ha dado el matiz conveniente calcinándola en un crisol tapado; durante esta operación el fuego se aumenta gradualmente y después de concluida, se lava la tierra en mucha agua. Esta tierra para ser de buena calidad debe ser limpia, frágil y de color subido."

D. Miguel Bosch y Juliá definía el oligisto y la limonita del siguiente modo:
"Oligisto significa pobre en hierro. Su polvo es rojo y es el óxido de hierro que tiene mayor cantidad de oxígeno".
Limonita o hierro pardo, es óxido de hierro hidratado. Esta especie es de un color de hígado mas o menos oscuro. Su polvo es amarillo. carece de lustre metálico. Puesta en un tubo de vidrio y calentada al soplete, da agua... Algunos llaman ocre y también hierro arcilloso a un mineral compuesto de limonita y de arcilla, del que es una variedad la tierra de siena, empleada en la pintura...
La limonita es el mineral de hierro mas extendido, y el que da color a terrenos de sedimento de grande extensión... El óxido de hierro hidratado ejerce una notable influencia en la vida de las plantas, tanto en razón de aumentar el calor en las tierras, como porque fija las sustancias amoniacales de los abonos y otros gases que sirven de alimento a las plantas."

Sobradamente conocido su uso como tintura o pigmento, la palabra ocre procede del griego "Ochros" que significa "amarillento" y su empleo se remonta a la prehistoria, en los albores de la especie humana.

El Arqueólogo Jose Ramón Garcia Gandía señala: 
"El uso de este mineral, que utilizarse como pigmento, colorea de rojo similar a la sangre, los objetos que impregna, ha simbolizado, en diferentes culturas, la idea de la vida y de la fuerza. El pigmento rojo utilizado en el ambiente funerario proporcionaba una imagen de la sangre vital, que pudiera reemplazar a la del cuerpo que ha dejado de existir.
El tinte rojo se extendía, ademas de al cadáver, al ajuar funerario con el fin de conferir en ambos las nuevas propiedades y virtudes que les hicieran inmortales..."

Los ocres fueron usados desde los tiempos mas remotos como medicina. El "Papiro Ebers" menciona esta sustancia como uno de los remedios médicos mas empleados.
Según D. José Oriol los antiguos mineralogistas designaban al ocre bajo la denominación de "bol o tierra bolar" determinando su significado como:
"Nombres dados a ciertos ocres muy usados antiguamente en medicina. Las tierras bolares son de apariencia arcillosa, en general de granos finos y apretados, por lo común teñidos de amarillo o rojo con el óxido de hierro, el que a veces se halla en cantidad suficiente para hacerse sensible al imán después de la calcinación del bol..."

También se ha destinado su uso para otros fines de dudosa licitud. En algunos tratados de agricultura y minería antiguos se menciona el uso del ocre junto con el cinabrio para adulterar el chocolate, aumentando su peso y darle color.
Hay una noticia en la prensa local sobre este proceder en Octubre de 1879, donde el Juez de Primera Instancia de Villafranqueza manifiesta en un comunicado al Ministro de Gracia y Justicia que, según el análisis químico, "el chocolate estaba adulterado con los polvos de Andrinópolis (ocre rojo)".

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LAS EXPLOTACIONES MAS IMPORTANTES DE LA PROVINCIA DE ALICANTE

La línea divisoria que separa los terrenos de San Vicente del Raspeig y Muchamiel convergen al Norte y Noroeste respectivamente, despuntando los mojones en lo alto del Bec de L´Aguila y El Sabinar.
Toda la zona esta salpicada de innumerables pozos, zanjas y galerías excavadas desde el último cuarto del siglo XIX hasta su cese en los años 40 del siglo XX para la extracción de ocre, destacando la pequeña cordillera de la Sierra Pelada y los terrenos a ambos lados del Barranc de Cocons.

Los cronistas le dedican unas pocas líneas, aportando pocos datos, ya que la documentación es escasa y la existente esta en poder de los herederos de aquellos industriales o bien, desaparecida.
Es comentada por Daniel Jiménez de Cisneros.
"Al W del Vuelo del Aguila se eleva una colina de 415 m. que, por su forma, se la llama Tosal Redó. Entre ella y la anterior se abre un pequeño barranco llamado de las Codollas, en donde se encuentran asomos de Triásico superior y abundancia de Jacintos de Compostela jaspeados de obscuro. Próximo a este sitio hay un yacimiento de ocre amarillo de muy buena calidad, pero que los explotadores han desacreditado, por las mezclas hechas con tierras diversas, habiendo ya perdido casi todo el mercado del extranjero. El ocre del Sabinar, que es el nombre que se da a esta colina, procede de la alteración de una caliza dolomítica ferrífera, produciéndose la alteración en venas y depósitos irregulares de muy laboriosa explotación."

Juan Miguel Casanova Honrubia también las menciona en su obra sobre los minerales de la Comunidad Valenciana:
"En la Provincia de Alacant, se ha explotado hematites en forma de ocres, al menos desde el año 1879, en el paraje del Sabinar en el término de Mutxamel (Alacant)... La hematites se utilizó exclusivamente para la fabricación de pinturas, y durante un tiempo el material extraído era envido a Barcelona mientras que el de mayor calidad se exportaba a Inglaterra y Alemania."

En la descripción que hace el experto sobre la "celestina" nos informa:
"En Sant Vicent del Raspeig se encuentra en el pico del Aguila y en pequeñas cantidades en las minas de ocre situadas entre los parajes del Tosal Redó y de El Sabinar, este último en el término de Mutxamel (Alacant)."

No fueron las únicas en la Provincia de Alicante. En Busot estaba la Sociedad minera La Oriolana con cuatro demarcaciones: las minas "La Fé""Defensa de la Fé" de una extensión de 12 y 9 hectáreas respectivamente, propiedad de D. José Carratalá Cernuda; la mina "La Deseada" de D. José Brotons de 4 hectáreas de extensión y "Ampliación a la Deseada" de D. José Rizo.
(Para mas información visitar el siguiente enlace Las minas de la Sierra del Cabeçó d´Or).

En Benidorm se puede citar la mina "Gambrius" de 12 hectáreas de extensión, propiedad de D. Vicente Gomez Navarro, y posteriormente la mina "San Francisco", cuyos productos se manufacturaban por la misma empresa explotadora de "La Justa" de Muchamiel, en las fábricas de colores minerales de San Vicente del Raspeig y Villafranqueza.
La mina San Francisco ya en el año 1955 era la única explotación de ocre de la Provincia obteniéndose 207 toneladas de material de gran calidad.
D. Julio de España Ghiglione era dueño en los años 30 del siglo XX de una mina de hierro en Benidorm llamada "los dos de siempre ya están aquí", otra de ocre denominada "Rafael" en la misma localidad y una tercera de lignito llamada "siempre los dos" en Muchamiel.
El Sr Ghiglione mantuvo algunas disputas con los vecinos de la capital a causa de las excavaciones en busca de ocre al final de la Calle San Carlos, para el traslado a su fábrica situada en la calle Garbinet.
Los trabajos de las mencionadas minas de La Fé y Defensa de la Fé fueron realizados por José Carratalá Cernuda y Pascual Pardo y Jimeno. Ante las buenas perspectivas que ofrecía la excavación acordaron la creación de una Compañía junto con otros socios con la emisión de 200 acciones, las cuales 150 eran de pago y las restantes gratuitas.
La Sociedad fue denominada "La Precursora"




Hematites de la mina Sabinar Segundo

En Alfaz del Pí se explotaron las minas de ocre de Francisco Raymundo y Aracil denominadas "La Esperanza" de doce pertenencias en el Barranco de Chirau; "La Inmaculada Concepción" en el Barranco de la Cueva del Bou de ocho pertenencias mineras; y "La Virgen del Carmen" de cuarenta y cinco pertenencias situada en el Barranco del Arabí.

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Las explotaciones mas grandes estuvieron en el término de Muchamiel, siendo "La Justa y La Felicidad" las que mayor rendimiento obtuvieron, sobre todo desde la segunda década del siglo XX.
En los cuadros siguientes podemos ver un ejemplo de las concesiones para la extracción de ocre en la zona en los años 1909 y 1917

Click en la imagen para ampliar








MINA LA JUSTA

La mina La Justa fue con toda probabilidad la primera concesión del Monte Sabinar. Fue demarcada por el Ingeniero D. Jose Vilanova durante los días 13 y 14 de Agosto de 1878 por orden del Gobernador Civil el 29 de Marzo de ese mismo año, siendo su propietario D. Nicolas Sánchez y Gomez.
Tras su fallecimiento en 1888 legó la expresada concesión valorada en doscientas cincuenta (250) pesetas a su esposa Dña Rita Morote Garcia, junto con "un monte denominado Tosal Redó, sito en término de Muchamiel, comprendido de ciento tres hectáreas, veinte y ocho áreas, noventa y dos centiáreas, equivalentes a diez y seis fanegas, ó sean doscientos quince jornales, linda por Norte con la loma denominada Sabinar del término de San Vicente y barranco de la Codolla, por el Este con José Asensi, Manuel Lillo y Manuel García, por el Sur con heredero de Salvador Elull, Juan Sala, Francisco Sabater, José Sastre y Manuel Mare, y por Oeste con Manuel Lillo, Antonio Garcia y con la referida Loma del Sabinar del término de San Vicente." 

El Monte fue adquirido por el Sr Sanchez mediante venta judicial del Juez de Primera Instancia de Alicante según la escritura otorgada el 16 de Mayo de 1868.
El 20 de Abril de 1908 Dña Rita Morote vende a su hijo D. Vicente Sánchez Morote y a D. Juan Asensi Sanchez, vecinos ambos de Villafranqueza, el Monte Tosal Redó por un montante de quinientas (500) pesetas.

Otras excavaciones inmediatas a La Justa son, por ejemplo:
La mina El Sabinar Primero con 5 pertenencias mineras, demarcada el 22 de Abril de 1891 y la mina El Sabinar Segundo con 12 pertenencias, demarcada el 28 de Noviembre del mismo año, ambas propiedad de Federico Ghiglione Brotons.
Las minas Ampliación al Sabinar y Ampliación al Sabinar Segundo fueron demarcadas ambas el 20 de Abril de 1894.
En la primera década del siglo XX se registraron la mayor parte de las peticiones y concesiones de pertenencias mineras en la zona.
En Marzo de 1906 D. Ernesto Roma y Figueres solicita el registro de la mina "La Zarza" en el Tossal Redo (Muchamiel).
En Noviembre de 1907 presenta otra solicitud para la mina "Castillo" situada en el monte del Sabinar, justo entre los términos de Muchamiel y San Vicente del Raspeig.
D. Antonio Mora Olmos solicita en 1906 once pertenencias de la mina "Santa Filomena" y meses mas tarde hace lo propio para la mina "Filomena Segunda" en el Tosal Redó (Muchamiel).

En los planos de demarcación de minas, La Justa esta situada en toda su extensión en el término de Muchamiel y linda al Este con la mina La Felicidad.
La Ampliación al Segundo Sabinar linda al Oeste con el Sabinar Segundo (en terreno de San Vicente y Muchamiel conjuntamente) y al Este con La Justa.
La Ampliación al Sabinar (exclusivamente en término Muchamiel) linda al Este con el Sabinar Primero (San Vicente y Muchamiel) y al Norte con La Milagro (San Vicente y Muchamiel).

Plano de demarcación del Sabinar Segundo
Fuente: ASTIIA

En la Guía General de las Provincias de Alicante y Murcia y cronista indicador de Alcoy del año 1887, menciona las excavaciones del Sabinar:
"Nuestras montañas nos suministran variados mármoles y jaspes, piedra arenisca y caliza de excelentes condiciones, para la construcción, renombrados yesos, ocre muy apreciado en el comercio, especialmente el de los depósitos que explota Don Federico Ghiglione en el monte Sabinar, término de Alicante...".

Y en la guía de Cesar Oarrichena figura D. Federico Guardiola como dueño de minas de ocre en la zona.


Hay un documento con fecha 29 de Septiembre de 1904 donde Dña Rita Morote y García inicia un procedimiento contra los Srs. Ghiglione y Marín mediante un escrito donde expone, que es dueña del Monte Tosal y que en dicha elevación "se hallan enclavadas dos propiedades mineras denominadas El Sabinar y su ampliación y otra llamada Felicidad que respectivamente pertenecen a Don Sixto y Federico Guilloni las primeras y a Don Pablo Marín la segunda.
Para la explotación de estas minas han utilizado la superficie (que es de la propiedad exclusiva de la exponente) sin ponerse previamente de acuerdo con ella para la indemnización de los perjuicios causados, sin solicitar la expropiación forzosa en el caso de que la necesitaren; y procediendo de esta manera arbitraria e ilegal han cruzado dicha superficie de caminos en todas direcciones y han abierto varios pozos o excavaciones, causando con todo ello indudables perjuicios a la que suscribe, puesto que no puede utilizar en ninguna forma la parte de superficie ocupada por dichas minas y muy especialmente no pueden en esa parte utilizarse los pastos que es el aprovechamiento especial a que el monte se dedicaba.
Por todo lo expuesto y utilizando... de un modo especial el Reglamento para la indemnización de los perjuicios causados por la industrias mineras.... ordene a los dueños de las fincas referidas que indemnicen a la recurrente... y hace constar que los daños arriba mencionados, le ocasionan un perjuicio, que personas peritas en estas cuestiones han tasado en cinco mil pesetas teniendo muy principalmente en cuenta que hace unos diez y seis años se vienen causando."

Desconozco la resolución final del pleito, de todos modos la mina La Justa pasaría a ser propiedad de D. Juan Asensi Sanchez en 1909.

DATOS DEL INSTITUTO GEOLÓGICO Y MINERO

Los datos recogidos por el IGME nos infoma que durante los años 1879, 1880, 1881, 1882 y 1883 solamente figura La Justa como única mina productiva.
En el año 1884 aparece La Justa y La Felicidad con una producción de 80 toneladas y 68 toneladas respectivamente.
En el catastro minero de 1890-91 figura la mina El Porvenir de D. Agustín Limiñana con una producción de 280 toneladas con un valor en bocamina de 2.800 pesetas; El Milagro con una producción de 30 toneladas con un valor en bocamina de 105 pesetas, empleando a 3 hombres en el interior y 1 en el exterior; La Justa con una producción de 20 toneladas con un valor en bocamina de 200 pesetas, empleando a 2 hombres en el interior y 1 en el exterior.

Fuente: Catastro de minas 1890-91 (IGME)

Hasta el año 1896 no aparecen datos sobre minas de ocre. En este año figuran La Justa, el Sabinar Segundo y Ampliación al Sabinar.
En 1904 según la Administración de Hacienda La Justa da una producción de 110 toneladas con una valor en bocamina de 1.870 pesetas
En el año 1909 se aportan mas datos indicando una concesión productiva de ocre de 7 hectáreas, con 12 obreros de los cuales 9 eran varones de mas de 18 años y 3 mujeres de 16 a 18 años con una producción de 418 toneladas, con un valor en bocamina de 4.180 pesetas.
Casi con toda seguridad este apunte se refiere a la mina La Justa.
Además en este año figuran un listado de todos los minerales en explotación de Alicante donde se incluyen las minas de ocre del cuadro anterior.
Durante los años siguientes la producción acusa un descenso alarmante, siendo nula en el año 1922.
En el año 1923 reflota de nuevo la productividad con la obtención de 338 toneladas en las minas de Muchamiel, con un valor a bocamina de 20.280 pesetas, empleando a 10 obreros.
En 1924 los datos aportados por el dueño de La Justa dan una producción de 300 toneladas de ocre con un valor en bocamina de 10.800 pesetas empleando a 10 obreros en el interior de la mina y otros tantos en el exterior.
En el año 1925 solo figura La Justa como única mina explotadora de ocre con una producción de 700 toneladas con un valor de 33.600 pesetas, empleando a 14 obreros.
En 1926 La Justa y La Felicidad obtienen 3.615 toneladas de mineral con un valor de 133.000 pesetas empleando a 10 obreros.
En el año 1927 el informe revela que las tres pequeñas minas de El Sabinar (sin mencionar de cuales se trata), dan una producción de 1.350 toneladas de limonita, cuyo valor a bocamina era de 45.900 pesetas empleando a 21 obreros.
En 1928 La Justa y La Felicidad producen 1.388 toneladas con un valor de 106.876 pesetas empleando entre las dos a 15 obreros en el interior y 8 trabajadores en el exterior.
En el año 1929 la mina La Felicidad y el Grupo El Sabinar producen 540 toneladas de mineral con un valor de 54.900 pesetas, empleando a 25 obreros.
Tras varios años sin aparecer datos, figura el año 1942 donde vuelve a ver escasez de producción. Las cuatro minas sitas en Muchamiel alcanzan una extracción de 347 toneladas, 93 menos que el año anterior.
En 1943, La Justa y otras de Muchamiel producen 308 toneladas con un valor de 49.280 pesetas empleando a 8 obreros.
En el año 1944 solo figura La Justa con una producción de 620 toneladas con un valor de 99.200 pesetas, empleando a 9 obreros.

En esas fechas cesaron los trabajos de extracción. José Manuel Diez Fuentes señala que en los años de la Guerra Civil Española la empresa "Minas de Ocre de El Sabinar" fueron apropiadas por mineros del sindicato único, alegando que llevaban muchos años trabajando con unos salarios mezquinos justificando así la incautación al haberse enriquecido los dueños con su trabajo. Los propietarios, vecinos de Muchamiel, estaban ilocalizados y clasificados como desafectos.
Según el Sr. Diez Fuentes algo parecido ocurrió con "La Ocrera Alicantina". Los obreros afiliados al sindicato de productos químicos de la UGT solicitaban el 23/08/1936 la incautación de la mitad de la compañía, alegando la desaparición de uno de los dos socios, temerosos de que otros colectivos controlaran la empresa.



A pesar de los datos enunciados, la actividad minera de extracción de ocre paso casi desapercibida, y apenas ocupa un lugar superficial e insignificante en la actividad económica de los dos Municipios implicados.
Barcelona fue un destino importante del ocre alicantino. Ya en el siglo XX hubieron tres fábricas para trabajar el mineral: una en Villafranqueza, otra en San Vicente del Raspeig y una tercera en el Pla del Bon Repós en la Ciudad de Alicante comentada anteriormente.



SOBRE EL TERRENO

Inspeccionando el territorio se puede comprobar que las excavaciones están descubiertas sin ningún tipo de protección o señalización. Hay incluso sendas creadas por el paso de ciclistas y motoristas justo al lado de grandes pozos con el peligro de caer en ellos.
Del mismo modo, deambulando fuera de senderos o caminos principales se corre el riesgo de tropezar o caer en alguno de los innumerables socavones, pozos y zanjas que existen en aparente desorden, algunos de los cuales están tapados y ocultos por la maleza.
El Ayuntamiento de Muchamiel ha colocado pequeñas vallas metálicas rodeando los pozos, y carteles indicativos de peligro, sobre todo en los minados situados cerca de caminos y alrededor del Barranc de Cocons.



Mina La Justa


Las tejas que formaban parte del techo de la caseta eran de
la empresa "Jaime Ferrer y Cia" (Cerámica Alicantina) de
San Vicente del Raspeig


En un análisis mas detallado sobre el terreno se observa en los puntos de extracción principales, terrazas con la superficie aplanada, construidas con los productos de la excavación y grandes masas de escombros esparcidos por la ladera.
Estas señales se muestran mas evidentes en la loma donde estaba ubicada "La Justa".
En este lugar hay restos de casetas levantadas del mismo modo, con material del interior de las minas.
En la actualidad se puede observar el crecimiento de altas higueras que se elevan desde la penumbra de las zanjas y socavones hacia el exterior.
Entre puntos de extracción distantes se observan los caminos carreteros excavados en la roca para el transporte del material. Vías de una amplitud no mayor de 1,40 y 1,50 cms se observan claramente en el término de San Vicente, en la vertiente Sur de la Sierra Pelada y una línea de 500 metros casi en la divisoria de Muchamiel.

Terrazas superpuestas y camino carretero
(San Vicente del Raspeig)
Por lo general las excavaciones se realizaban perforando un pozo vertical o bien, una galería horizontal con una cierta inclinación finalizando en un pozo, teniendo o no, continuidad éste a un nivel inferior.

Según algunos manuales del siglo XIX se indica que el arte del laboreo de minas se divide en tres partes:
1. hacer y fortificar excavaciones.
2. hacer habitables y transitables las excavaciones
3. extraer los minerales de las excavaciones.

En todas las exploraciones realizadas en los términos de Muchamiel y San Vicente podemos comprobar que no fue realmente así. Las excavaciones ahondaban lo justo para el paso del minero, casi siempre agachado o tumbado, siguiendo el filón, en condiciones rudimentarias y penosas.
Solo las galerías de extracción de "La Justa" difieren del resto. En ellas hay espacio suficiente para que un hombre permanezca erguido y con una amplitud que permite el trasiego de una vagoneta o carretilla para sacar escombros y mineral.

Galería de la mina La Justa

En el interior de las minas del paraje del Sabinar y Tosal Redó se observa en los sitios mas espaciosos gran cantidad de cañas de barrenos, usados para quebrantar la piedra, consiguiendo de este modo que la excavación avanzara con mayor rapidez sin importar que las paredes quedasen o no muy lisas.
En estos lugares hay grandes rocas puntiagudas con salientes en las paredes y techos, para continuar por un tiempo indeterminado a través de estrechas gateras.
Entre las grandes rocas desplomadas por efecto de la explosión se puede avanzar en ocasiones y continuar del mismo modo encajonados en pequeños túneles.

No existen obras de mampostería con el fin de conservar y asegurar el minado y con ello la integridad del trabajador. Las galerías solo permiten el paso de un hombre arrastrándose o de rodillas, siendo escasos los lugares donde pueden permanecer en pie dos personas sin molestarse.
Avanzando en este lugar uno trata de imaginarse a aquellos mineros alumbrándose, picando, recogiendo y transportando el mineral en galerías muchas veces agónicas.
D. Joaquín Ezquerra del Bayo nos da una pista sobre como el móvil económico prevalecía sobre la seguridad del minero.
"...siempre que las circunstancias lo permitan, deben darse unas dimensiones convenientes para que el minero pueda transitar enteramente derecho y sin agobiarse. Es cierto que muchas veces un pie mas de anchura o de altura en una excavación aumenta los gastos, hasta el punto de consumir todas las utilidades que se podrían reportar; pero fuera de este caso extremo, el empresario debe hacer algún sacrificio en favor de la humanidad, y no abusar de la miseria y necesidad de los operarios."

Los túneles o galerías avanzan serpenteantes siguiendo la veta del mineral. Se observan en muchos lugares masas de ocre aún fresco con señales de picoletas en su superficie. En estos sitios casi siempre recónditos, el obrero tuvo que permanecer tumbado o en una posición inverosímil para realizar su trabajo.
De esta forma, arrastrando un capazo o espuerta de esparto con una cuerda atada al pie para almacenar el material se ejecutaba el trabajo en estos recovecos.

Veta de ocre y señales de picoletas 
en la mina El Sabinar

En otras excavaciones como por ejemplo en las minas de agua, hay practicados de trecho en trecho, unos nichos en las paredes de las galerías para ubicar candilejas que proporcionaban iluminación a los usuarios de las minas. En las excavaciones que estudiamos es raro observarlos salvo en la cabecera de los pozos.
La única explicación es que aquí la iluminación no fuera permanente y solamente se limitara al tiempo en que el obrero permanecía en ese lugar, ubicando el candil en el suelo o en las hendiduras de las rocas.

Pozo en Muchamiel

En la base de los pozos y en los laterales de las galerías hay formados muros, algunos de gran tamaño, construidos con las piedras del desescombro para asegurar la excavación y evitar su desalojo.

Mina Ampliación al Sabinar

En algunas galerías mas profundas y en los pozos se observan concreciones calcáreas y pequeños conjuntos estalagmíticos ya secos, afeados por el manto de ocre que los cubre.
En una excavación situada en San Vicente hay una galería estrecha con una pared recubierta de concreciones y al final se observan pequeñas estalactitas y gours, lo que indica que los mineros en sus trabajos de ampliación invadieron cavidades naturales.
En este lugar hay masas calcáreas y banderas rotas causadas por la explosión de barrenos.
En Muchamiel hay una sala a 40 metros de profundidad de grandes dimensiones, con paredes y techos  a gran altitud completamente lisos, y con signos del paso del agua.


Concreciones calcáreas en San Vicente del Raspeig

Las cavidades mas grandes se asemejan a un hormiguero. En algunas de ellas se bajan cuatro o más niveles a través de pozos de los cuales parten galerías a uno u otro lado. En ocasiones se notan pequeñas ráfagas de aire procedentes de agujeros o chimeneas que comunican con el exterior a gran altitud.
La orografía de los túneles es siempre inestable y claustrofóbica.
Durante la bajada por los pozos se contemplan huecos abiertos por los picos en busca de una veta de mineral donde además pueden verse masas de óxido de hierro.
En el interior de una excavación situada en San Vicente del Raspeig se puede observar un ejemplo de la técnica rudimentaria usada por los trabajadores en el pasado. En las paredes de un pozo situado a un segundo nivel hay perforados unos pequeños huecos con picoletas que les sirvieron de apoyo en sus incursiones subterráneas, sin ningún sistema de seguridad y cargando además con todos los aperos y útiles para la faena.



La fotografía siguiente es la cabecera de un pozo, situado en un lugar recóndito muchos metros bajo la superficie, que sirvió para subir materiales procedentes de una galería situada a un nivel inferior.
La viga esta encajada entre las paredes sin ningún anclaje que la reasegure, con un nudo "ballestrinque".

Mina Ampliación al Sabinar

Capazos, candiles, trozos de martillos, tornillos, alpargatas, maromas, azadas, atacadores, antorchas y tarugos de madera son algunas herramientas que se han encontrado abandonadas por los mineros.
En un par de excavaciones pertenecientes a la demarcación de la "Ampliación al Sabinar" se han hallado librillos de papel de fumar, restos de periódicos del año 1940 y un envoltorio de cápsulas para barrenos de la fábrica de La Manjoya.

Candil encontrado en esa posición en la demarcacion Sabinar Segundo

Objetos en una excavación de la Ampliación al Sabinar

Herramientas abandonadas (una azada, una navaja, un tornillo y un trozo de martillo)

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Ya en la superficie se puede encontrar cable de acero abandonado como el de las fotografías siguientes. 
En la vertiente Norte de la loma del Sabinar hay una pequeña galería y un pozo al final. A escasos metros de la bocamina hay un cable de acero enrollado en una roca, que serviría como anclaje para el ascenso y descenso de los obreros por el pozo.
En el fondo de estos pozos excavados en el interior de galerías es frecuente encontrar esqueletos de animales como cabras, gatos, conejos, ratones y algún murciélago.


Mina el Sabinar segundo

A ras de suelo hay gran cantidad de pozos, alguno de los cuales pasan inadvertidos como he comentado al principio, ocultos por la vegetación. Alguno de estos pozos están rodeados de terrazas y cercados de pequeños muretes.
Otros sin embargo, están perforados sin ninguna advertencia sobre el terreno, casi redondeados, cuya misión sería el acceso al interior de los trabajadores (pozos de bajada), o para ventilar la excavación (pozos de ventilación o lumbreras).

En el Diario de Alicante de 1908 hay una noticia sobre la instalación de una maquina perforadora.

"Hemos tenido el gusto de admirar en las minas de ocre que en el término de Muchamiel posee nuestro distinguido amigo D. Ernesto Romá Figueras, una magnífica perforadora rotativa movida a brazo para verificar los trabajos de sondeo, que alcanza una profundidad de 80 metros..."

En la fotografía siguiente se muestra un pozo con un gran brocal. En el fondo hay gran cantidad de escombros y basuras.
Pozo Grande. (Ampliación al Sabinar)
Se han inspeccionado algunos llegando a la conclusión de que se excavaron y fueron abandonados casi inmediatamente ya que en ellos apenas sí hay restos de ocres (foto anterior). En el fondo hay dos pequeñas galerías de 1,50 metros de longitud que servirían como refugio para los trabajadores de posible caída de escombros de lo alto y almacenamiento de aperos.
Alguno de estos pozos en la actualidad han servido como depósito de basuras procedentes de las urbanizaciones próximas.

Ratón momificado

Murciélago
Otras perforaciones verticales desde la superficie comunican con una sala, desde donde parten pequeñas e inseguras galerías abiertas a propósito para la búsqueda de mineral, o a través de hendiduras de rocas desplomadas.
Estos túneles avanzan arriba, abajo y en todas direcciones, finalizando bruscamente. Otros se comunican a través de pequeños pozos, rematando su recorrido del mismo modo, retornando la vuelta por el mismo lugar.

La siguiente fotografía corresponde a un pozo en cuyo interior hay una pequeña red de galerías como las descritas. click en el enlace: Pozo del farallón

Mina Ampliación al Sabinar
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Entradas relacionadas:
La Justa
Pozo del Legón
Pozo del Farallón
La fábrica de ocres de Villafranqueza y San Vicente del Raspeig
Minas de ocre en San Vicente del Raspeig (Excavación 1)


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Agradecimientos
Especialmente a D. Alejandro Asensi, vecino de Villafranqueza y nieto del industrial D. Juan Asensi Sánchez por mostrarme y permitirme libremente la consulta de la documentación por él custodiada. Y por la aclaración a todas mis dudas e interrogantes.

Fuentes Consultadas:

- Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola. Jose Oriol Ronquillo
- Manual de mineralogía aplicada a la agricultura y a la industria. Miguel Bosch y Juliá
- Elementos de laboreo de minas. Joaquin Ezquerra del Bayo
- La necrópolis orientalizante de les casetes. José Ramón García Gandía.
- Minerales de la Comunidad Valenciana. Juan Miguel Casanova Honrubia.
- San Vicente del Raspeig 1930-1950 República, guerra y primer fascismo. Jose Manuel Diez Fuentes.
- Guia general de las Provincias de Alicante y Murcia y Cronista indicador de Alcoy del año 1887.
- Prensa histórica.
- ASTIIA
- Archivo Municipal de Alicante
- Archivo Histórico Provincial de Alicante.
- Instituto Geológico y Minero de España.
- Sr González. Por darme a conocer la ubicación de la fábrica de ocres en Alicante

martes, 9 de septiembre de 2014

EL CAMINO DEL AGUA - LA FUENTE DE ORGEGIA

En la actualidad el paisaje que nos ofrece a la vista la Partida de Orgegia no es grata ni interesante. No se debe solamente a la presencia de determinados elementos que difieren bastante en un medio natural como son, la autovía y la estación depuradora de aguas en lo alto de una loma, sino a las ruinas de la Finca de Les Fontetes y al deterioro a ojos vistas de la Finca San Clemente. Cito estos dos por ser los mas evidentes.
A duras penas todavía puede contemplarse las ruinas abandonadas de la torre que da nombre al paraje, y como no, el descuidado estado en que se encuentra la fuente y la balsa, tema principal de este artículo.

Por aquí discurría el antiguo camino de peregrinación a la Santa Faz. En esas fechas hoy en día, el lugar se convierte en punto de acampada y posterior basurero de algunos excursionistas.
Sin embargo aún son visibles algunos bancales con olivos y algarrobos. Llama la atención a lo lejos un solitario y gran olivo como mudo testigo de los cambios que han ocurrido a su alrededor.

Orgegia y el Palamó fueron adquiridos por Pedro Franqueza a D. Baltasar Vidaña y a otros poseedores de tierras en el año 1590, en lo que posteriormente se denominaría Villafranqueza.
Mª Carmen Dueñas Moya sugiere la posible intencionalidad económica del Conde de Villalonga al comprar estos terrenos ubicados en el área regable por las aguas del Pantano de Tibi, en construcción en ese momento, ya que tierras de secano se convertirían en áreas de regadío.
La autora también hace notar que el lugar que se pretendía fundar debía llamarse Santa Magdalena en lugar de Villafranqueza a juzgar por algunos planos de Cristobal Antonelli de 1590.
Por su parte Armando Alberola Romá informa que tras el nuevo riego del Pantano le correspondieron a Pedro Franqueza 37,5 hilos de agua para amerar 2.268 tahúllas de tierra distribuidos por los brazales de Alfaç, Albercoquer y Aljucer.
Las aguas se repartieron entre las primeras 29 familias asentadas junto con una casa y 42 tahúllas de tierra mediante un contrato enfitéutico "leonino", debido a las imposiciones y condiciones a que se sometía al enfiteuta.

En la obra Ingeniería y obras públicas en la época de Felipe II hay plasmados algunos planos de la villa con las fuentes de aguas potables y también, apartado hacia el Este, la Fuente y Balsa de Orgegia como se refleja en el recorte siguiente.


Plaza del lugar de Santa Magdalena (Villafranqueza)
con el aprovechamiento de fuentes para el regadío 
de campos próximos a finales del siglo XVI


El emplazamiento de estos dos elementos parece salvado milagrosamente tras la construcción de la autovía, ya que su trayectoria circula paralela, a escasos metros de la acequia y la balsa.
Según la documentación consultada y vistos los planos del siglo XVI el uso de las aguas por parte de los regantes "data de tiempo inmemorial, sin que jamás haya osado nadie perturbarles ni menos despojarles de tal posesión.... y sin interrupción ninguna".

Reglamento para el gobierno, distribución del agua y demás de la fuente y balsa de Orgegia.

El día 10 de Abril de 1855 D. Luis Ramos, Fiel Repartidor de las aguas de la Fuente de Orgegia y un grupo de propietarios, bajo la Presidencia del Alcalde de Villafranqueza D. Antonio García y Torregrosa acordaron la elaboración de un reglamento y distribución de dichas aguas.
En esa reunión se nombró una Comisión encargada para la redacción del documento, y cuyos miembros fueron D. Domingo Morelló y Segura, D. Jose María Sessé, D. José Elull y D. Victorio Die.

Archivo Municipal de Muchamiel

La Junta de accionistas estaba compuesta por D. José Carratalá, D. José Jover y Pastor, D. Victorio Die, D. José Cerdá y Ors, Dña Josefa Asensi y Aznar, Dña Josefa y Francisca Jover y Gomis, Dña Vicenta Molo y Barceló, Dña Teresa Jover y Pastor, Dña Rosa Mira, Dña Josefa Alcaraz de Elull, D. Sebastián Segura, D. Rafael Rodulfo, Dña Trinidad Martinez, D. José Sendra, D. José Manresa y D. Juan Sogorb.
Las aguas estaban divididas en 32 partes o acciones de 16 dedos cada una, y cada dedo en dos medios. (un dedo eran dos centímetros aproximadamente).
El reparto del agua lo realizaba un propietario distinto en cada turno juntamente con el Fiel Repartidor, que recibía el listado de regantes y la vara de medir. Al propietario encargado se le gratificaba este trabajo con una parte de agua de 16 dedos.
La persona que en ese momento realizaba esa labor debía verificar el agua existente en la balsa al tiempo de destaparse, no permitiendo que saliese de la misma mas que cuatro partes o tandas y cuatro dedos (1 balsada), quedando el agua sobrante en el estanque.
El riego comenzaba a las ocho de la mañana desde el primer día de Noviembre hasta el primero de Mayo. Y a las seis de la mañana desde el dos de Mayo hasta el treinta y uno de Octubre.
Si por abundancia sobraba agua y no había ningún interesado propietario que la solicitase, ésta se vendía a otro comprador si lo hubiere y si no se vertía a la albufera de la huerta.
Se nombró una comisión de gobierno que debía disponer de la limpia de la fuente, balsa y acueductos, tarea que debía realizarse en el mes de Marzo de todos los años, y las obras necesarias, cuyo gasto no debía exceder de 300 rs. Para cubrir los gastos autorizados por la comisión se podía vender en turno o tanda cuatro partes de agua de 16 dedos cada una.
Para otras faenas como la limpia de la balsa y acueductos debían llevarse a cabo previo remate público.

En el reglamento se dispuso además la construcción de una casamata al lado de la balsa y la instalación de una paleta con una señal visible en la salida del agua. Y la prohibición de abrevar los ganados en la acequia de la fuente, lavar la ropa en la acequia y balsa y macerar cáñamo, lino o esparto.

A principios de siglo XX se realizaron importantes mejoras y se creó una nueva comunidad de regantes. Esta nueva asociación incrementó el caudal de agua con un nuevo sistema de tandeo cuya tanda o turno equivalía a 17 balsadas: 8 de agua vieja y 8 de agua nueva, suplementadas por una balsada para la venta en pública subasta a usuarios que no pertenecían a la comunidad de regantes.

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Las aguas de la fuente de Orgegia nacen de una mina de reducidas dimensiones, con una reja en la entrada de la galería y el techo formado por sillares inclinados en forma de cuña. Los lodos acumulados en el interior por su falta de mantenimiento y limpieza ha ocasionado la elevación del suelo quedando el espacio que se observa en las siguientes fotografías.
La galería tiene continuidad aguas arriba bordeando el barranco. En su trayectoria se observan pozos de aireación o lumbreras (algunas de ellas destruidas con las obras de encauzamiento de la rambla).

Interior Fuente de Orgegia
Bocamina

Pese a la tremenda sequía sale bastante agua que recorre 600 metros por medio de una acequia descubierta invadida de cañas y carrizo hasta una balsa.

En la hemeroteca encontramos algunas noticias referentes a la reparación del sistema donde se hace constar las avalanchas ocurridas en los años 1884 y 1885 que cegaron la balsa, la acequia y el manantial y la posterior rehabilitación por parte de sus usuarios.
El Diario el Nuevo Alicantino anuncia el 30 de Octubre de 1897 la subasta para la limpia de la balsa y acequia por un montante de 1.250 pesetas.

El Alicantino (30-10-1897)

Un documento de 1905 hace una pequeña descripción del embalse que corresponde con la realidad.
"Esta balsa que mide 37 metros con cincuenta metros de larga, por 23 metros y 50 centímetros de ancha y un metro cincuenta centímetros de profundidad media y tiene una capacidad aproximada, (pues la profundidad no es la misma en toda ella) de 1.300 metros, se ha llenado siempre con las aguas que fluyen del manantial indicado en el espacio máximo de tres días, que han subido hasta cinco como máximum en las épocas de mayores sequías".

Balsa de Orgegia


Un recorte de prensa del año 1907 nos informa de la subasta por la Sociedad Balsa de Orgegia para las obras de un canal de 564 metros.

La voz de Alicante (14-06-1907)

En 1906 D. Rafael Mengual, Procurador de los Tribunales, en su propio nombre y en representación de Doña Asunción Manresa y Oriente y D. Ramón Vidal e Irles, como marido y administrador de Doña María Morelló, presenta un interdicto de recobrar la posesión, manisfestando ser usuarios de la balsa de Orgegia conforme a la participación que cada uno tiene con arreglo a las prescripciones del correspondiente reglamento que rige la Comunidad de regantes.
En el pleito iniciado señalan a D. Jose Santana Segura, D. Manuel Pastor (Alcalde), D. Agustin Santana Gozálvez, D. Salvador Santana Barrachina, D. Vicente Guijarro Guijarro y D. Cosme Urios Soler por haber excavado un pozo cerca del manantial, instalando una noria para su extracción, mermando con ello el caudal de la fuente de Orgegia.
Los demandados junto con los Sres D. Miguel Guijarro Román, D. Manuel y D. Jose Brotons poseían una balsa a la misma altura del manantial, pero en el lado izquierdo del barranco, (balsa visible en el vuelo de Ruiz de Alda de 1929), y que servía para recoger las aguas superficiales e intermitentes que corrían por el mencionado barranco para riego de sus tierras.

La excavación objeto del pleito era un pozo rectangular de 3 metros de profundidad en el cauce del Barranco de Orgegia a 250 metros aguas arriba del manantial. Posteriormente se instaló una noria conduciendo el agua aflorada a través de una acequia a cielo abierto, por el margen izquierdo del barranco hasta la mencionada balsa.
Realizados estos trabajos el caudal de la fuente de Orgegia mermó hasta tal punto que se necesitaban 14 días para llenar la balsa en lugar de los tres habituales.
El Ingeniero de minas D. Luis García Ros hace constar que el agua aflorada por la noria instalada por los demandados es la misma que circulaba por la mina de Orgegia y causa de la merma de ésta.

Paralelamente a este interdicto el Sr Mengual eleva otros dos relacionados con el nacimiento de aguas de la Partida: En el primero de ellos demanda a D. Antonio y D. Jose García Brotons propietarios ambos de la Finca Les Fontetes por instalar una noria en un pozo cuyas aguas hasta ese momento eran sacadas a mano y tras la instalación del artefacto las aguas de la mina  mermaron considerablemente.
En el segundo de ellos los demandados fueron también los Sres García Brotons. En la demanda se hace notar que los mencionados Sres habian cortado las cañas y unas hierbas denominadas "almaset" (tipo de esparto mas corto, débil y de aspecto desmochado y de menor valor), que crece en los cajeros y cauce de la acequia cuya pertenencia es única y exclusivamente de los regantes usuarios de la misma. Alegando además ser uno de los pocos ingresos con que contaba la Sociedad.

Otro proceso vinculado con el tema que nos ocupa es la demanda promovida en el año 1801 por D. Francisco Martinez y Hernández contra el Conde de Cirat y Villafranqueza. El Sr Martinez solicita la remisión de un censo enfiteútico de sesenta y una tahúllas de tierra de una heredad en la Partida de Orgegia y seis tandas de agua de la balsa del mismo nombre sujetas al Sr Conde de Cirat.
Por último un apunte de Armando Alberola indica que D. Pedro Morote ademas de las tierras recibe una tanda de agua de la Fuente de Orgegia donde estaba obligado a limpiar en Abril y Mayo la acequia y la balsa con la contribución del Conde, que pagaba la mitad de los gastos que la limpieza originara.

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Los beneficiarios de estas aguas eran las fincas: Ca Patró, Sant Rafel, Morote, La Barraqueta, El Carteret, El De Marimón, Lo De Díe y Clavería
Hoy en día todavía son usadas para el riego, pero el estado de conservación del acueducto, junto con el aspecto que ofrece los terrenos por los que discurre son de absoluta dejadez.

Actualmente son las propiedades de la Finca el de Morote y la Finca San Clemente quienes se benefician de estas aguas. San Clemente no pertenece ni ha pertenecido a la Comunidad de regantes, pero sus aguas ameran sus terrenos con la licencia de los demás miembros
El agua conducida desde la mina por una acequia honda a cielo abierto, desagüa en la balsa a través de un alcavón. Una vez embalsada se le da salida a través de una compuerta reguladora de caudal y de un canal de desagüe situado en un extremo.




El agua conducida por una acequia principal se ramifica unos metros adelante. Un ramal se dirige a la Finca el de Marimón pasando por los lindes del Bancal de Vera.
Otro ramal se dirige al Norte cruzando por un sifón el Camí del Garbinet. Desde aquí se bifurca a su vez en dos regueras: una que circula por la Finca Ca Patró y otra que pasa entre la Casa del Carteret y la Barraqueta en dirección a la Finca San Clemente.
Entre estas dos acequias están ubicadas las Fincas San Rafael y Morote.

El canal que se dirige al Norte, a la Finca Ca Patró, pasa frente a la mencionada casa entre un pequeño bosque de pinos y palmeras de aspecto descuidado y frente al Centro de Mayores El Paular

Acequia en la Finca Ca Patró
En las proximidades, la acequia se ramifica de nuevo para repartir el riego en los terrenos de Morote.
El otro ramal continúa casi en línea recta pasando justo al lado de la valla del club deportivo y La Barraqueta. En este trayecto hay un tramo donde hay gran cantidad de basuras y escombros esparcidos por el terreno y el cajero de la acequia.

Acumulación de basuras en el Camí del Garbinet


Paso de la acequia por el club deportivo

Cruza la carretera de acceso al club en un pequeño bosquecillo de palmeras dirigiéndose a la Finca San Clemente.

Huerta en la parte trasera de San Clemente
Acequia

Hay un tema interesante además. La zona que nos ocupa es regada con el agua del Pantano a través del Brazal de Albercoquer y sus acequias secundarias.
En varios sitios el brazal se entrecruza y comparte el camino con la acequia de Orgegia.
Hay un punto de conflagración de ambas donde existió un lavadero frecuentado por mujeres de Villafranqueza. En la actualidad hay restos del mismo en medio de un cañaveral.

El paraje da sensación de abandono. Los numerosos bancales están ya desatendidos y faltos de limpieza a excepción de la Finca Morote, que es el único lugar amable del entorno. En lo que se refiere a la fuente se observa también falta de drenaje. El agua se abre paso entre algunos escombros y el carrizo, que invade en muchos lugares las acequias de riego.
El gran caserón en la Finca de San Clemente, igual que el resto del entorno, presenta un aspecto descuidado y semiderruido. Algunos alerones del tejado han caído, la fachada está desconchada presintiendo un final idéntico a la Finca El Pino de Santa Faz.

Agradecimientos

- Tomás Angel Pérez Aracil. (Finca Morote). Por sus detalladas explicaciones en su casa y sobre el terreno de la historia de la Fuente de Orgegia y riegos del Pantano de Tibi. Enseñanzas que por su profusión serían imposibles de transcribir en un solo artículo

Fuentes Consultadas.

- Archivo Municipal de Alicante. A.M.A
- Jurisdicción y Propiedad de la tierra en Alicante (s.XVII y XVIII). Armando Alberola Romá
- Territorio y Jurisdicción en Alicante. Mª Carmen Dueñas Moya
- Diario La voz de Alicante (14-06-1907)
- Diario  El Nuevo Alicantino (30-10-1897)
- Revista Lloixa (nº. 67)
- Los ingenios y las máquinas. Ingenieria y obras públicas en la época de Felipe II

jueves, 28 de marzo de 2013

LA FABRICA DE OCRES DE VILLAFRANQUEZA Y SAN VICENTE DEL RASPEIG

ASENSI Y BUADES

Con fecha 27 de Agosto de 1925 se firmó en la Ciudad de Alicante la escritura de constitución de la Sociedad "Asensi y Buades" formada por D. Evaristo Buades Asensi, vecino de Alicante y D. Juan Asensi Sanchez, residente en Villafranqueza.
El objeto de la Sociedad era "la fabricación y venta al por mayor y menor de colores minerales y la explotación de minas, domiciliada en Villafranqueza, en el mismo local de la fábrica situada en el Camino de la Balsa Nueva."
El capital inicial de la empresa era de veinte mil pesetas, aportados por los socios a partes iguales.
En la cláusula sexta se indica que la duración de la Sociedad sería de diez años, sin embargo la disolución de la misma se llevaría a efecto el 27 de Mayo de 1930.
En la escritura hay reflejado un balance sin beneficios a repartir, dándose ambos socios por completamente saldados y disuelta la Sociedad.

En el año de constitución de la Sociedad los Sres Asensi y Buades inician los trámites para la instalación de una fábrica de colores minerales en el término de Villafranqueza, proyecto que no contaría con la aprobación del resto de los vecinos.


En el solar existente entre las actuales calle Postigo, Flor de lys, Doctor Vicente Soler y calle del Ocre en Villafranqueza, al inicio de la calle Balsas Nuevas, existía la finca "El Molino", donde había un edificio destinado a depósito y lavado de ocres y óxidos de hierro.
El 10 de Julio de 1925 estos dos señores elevan una petición al Ayuntamiento solicitando la instalación en la mencionada finca, de un electromotor de veinte H.P para la fabricación de ocres y almagres.

Archivo Municipal de Alicante

Tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia las alegaciones de los vecinos que se consideraban perjudicados con la instalación de la factoría no se hizo esperar.
Casi simultáneamente se dirigieron dos cartas; una firmada por los Sres D. José Guijarro y D. Emilio Guijarro Lledó, y otra por una agrupación de 58 vecinos al alcalde de Villafranqueza, manifestando su oposición a esta empresa.

Los vecinos alegaban en estas misivas que la fábrica se encuentra en la vía de acceso a Villafranqueza desde Alicante y que en un futuro próximo ganaría en importancia tras la construcción de una línea de tranvía que comunicará con la capital.
Muchos de los firmantes afirmaban ser propietarios de terrenos colindantes con la finca "El Molino" denunciando principalmente:

"La fabricación de ocres y almagres para instalar el motor de 20 caballos, forzosamente tiene que producir por la especial naturaleza de los expresados minerales y polvo que de ellos se desprende, un tinte de color amarillento en edificios, camino, árboles y tierras colindantes y próximas, que vendrá a imprimir en ellos un sello de fealdad, y aún de tristeza, que les hará desmerecer extraordinariamente su valor. Y esto, aunque lloviese en grandes cantidades no desaparecería. El color del ocre queda permanentemente adherido a los objetos, y aún ahora después de muchos años son perfectamente visibles la huellas de dicha sustancia en la citada finca "El Molino" en la que por algún tiempo fué almacenado el citado material".

El 31 de Julio de ese año D. Luis González Veredjo, Ingeniero Jefe de primera clase del Cuerpo de Agrónomos de Alicante, acompañado por el Sr Buades, se personó en la finca "El Molino" para reconocer el terreno y emitir su dictámen acerca de si la fábrica de ocres y almagres proyectada puede ocasionar a los vecinos y huertas circundantes algún perjuicio.
Una vez hubo inspeccionado el terreno, el Sr González opina que los ocres y almagres están constituidos principalmente de polvo de arcilla y que no es nociva para la vegetación ni para la salud de ninguna especie arbórea por ser precisamente la arcilla uno de los elementos más abundantes en los terrenos de cultivo.
Así mismo manifiesta el Sr González ser más perjudicial y nociva para la vegetación el polvo de carreteras y caminos que se posan sobre las hojas que el fino polvo del ocre "pues nunca conseguirá quitar su color verde ni atenuar o suprimir la función clorofílica".
En este dictamen se pone como ejemplo la fábrica de ocres situada en el Plá del Bon Repós en Alicante propiedad de Julio España Ghiglione donde "existe un alfafar contiguo en el que nada anormal se nota".
Para concluir se hace notar que los Sres Asensi y Buades tienen su firme propósito de instalar la molturación por procedimientos modernos, con aspiradores de polvos impalpables veladores o suspendidos en el aire y de tener ya adquirida la maquinaria al efecto.
Por todo lo cual "Informo en sentido de que debe autorizarse sin limitaciones ni reservas la instalación de la mencionada fábrica, que por otra parte puede ser un importante fuente de riqueza para el pueblo de Villafranqueza, y un motivo de colocación de varios obreros".

El proyecto de los Sres Asensi y Buades se ejecutó y se instaló la maquina.

El siguiente 23 de Octubre de 1925 el Delegado Gubernativo de la zona de Alicante D. Delfino Alvarez Entrena, el alcalde de Villafranqueza D. Jose Antonio Samper Gomez y el Inspector Municipal de Sanidad D. Francisco Llorca Llorca procedieron a inspeccionar la fábrica para examinar las condiciones del funcionamiento de los aparatos "Obsevándose que efectivamente se halla ajustada su instalación a las condiciones de las modernas industrias, por haberse colocado potentes aparatos aspiradores que absorben el polvo producido no permitiendo que éste salga constantemente al exterior".

La Comisión juzga que la instalación cumple con las condiciones exigidas por los informes del Sr Delegado Gubernativo "Y que por lo tanto ni puede perjudicar a los terrenos inmediatos, ni es perjudicial para la salud ni tampoco puede afectar en nada al camino ni al ornato de las edificaciones que pueden surgir a su inmediación".

La empresa continuaría su funcionamiento pero la animadversión de los vecinos no tardaría de nuevo en manifestarse mediante una solicitud al Ayuntamiento fechada el 23 de Abril de 1926 por parte de un grupo de vecinos encabezados por D. Vicente Gomis y D. Manuel Alcaraz oponiéndose a que la fábrica continúe con su actividad.

Los firmantes reiteran en su opinión que la fábrica constituye un peligro para la salud pública y amenaza seriamente con envolver con un manto amarillento las casas y calles de la población.
Unas lineas más abajo denuncian que los Sres Asensi y Buades han construido un horno para la cremación de los minerales y que los humos resultantes de la combustión son altamente nocivos para la salud.
Por ello basándose en el Reglamento de establecimientos clasificados de incómodos, insalubres o peligrosos, aprobado el 17 de Noviembre de 1925 y concretamente en su artículo numero 3:

"No se autorizará la instalación dentro del casco de las poblaciones de ninguna de las referidas industrias debiendo situarse las mismas en zonas de ensanche... siempre a condición de que se distancien los locales que motivan el peligro o insalubridad de 100 a 500 metros de todo el núcleo de población y se aislen de todo edificio destinado a viviendas...
... Suplicamos a U.S que habiendo dado por presentado este escrito, se sirva previa las comprobaciones que crea oportuno practicar, ordenar a D. Juan Asensi Sanchez y D. Evaristo Buades Asensi , se abstengan de continuar la fabricación de ocres y almagres a que esta instancia se refiere".

El día 2 de Mayo la Comisión Permanente del Ayuntamiento acuerda "Desestimar" la instancia alegando en el segundo punto que la referida "R.O de 17 de Noviembre de 1925 fué publicada con posterioridad a dicha instalación y autorización y que por lo tanto no tiene aplicación al presente caso".

El 17 de Mayo el vecindario presentó en la alcaldía de Villafranqueza un recurso de reposición contra la resolución de la Comisión tildándola de "improcedente" atendiendo a los artículos 255 y 257 del Estatuto Municipal de 8 de Marzo de 1924.
Reunida nuevamente la Comisión  Permanente del Ayuntamiento el 29 de Mayo acordaron por mayoría absoluta "Desestimar" el recurso de reposición informando a los demandantes del plazo de treinta días para interponer contra esta resolución el correspondiente recurso Contencioso-Administrativo ante el Tribunal Provincial.

Fábrica de Villafranqueza
Este parece ser el final del expediente, no así el cese de la oposición por parte del pueblo a la actividad de la fábrica, que se prolongaría hasta el inicio de los años 70 del siglo XX.

El Ministerio de Fomento a través de la estadística minera revela datos sobre las fábricas de Alicante.
Así en el año 1927:

"Los tres talleres de preparación de colores minerales, situados cada uno en Alicante, San Vicente y Villafranqueza, han tratado 1680 toneladas de substancia, empleando 17 obreros y tres máquinas, dos eléctricas, y la otra de combustión interna, con 53 caballos de fuerza. El producto de ocres y almagres ha sido de 1520 toneladas, con valor de 152.000 pesetas"

Y en la misma edición, dos años mas tarde:

"Las fábricas de ocre, que cada día toman mas importancia, pasan por una época crítica a causa de la competencia que entre ellas mantienen; actualmente tratan de sindicarse para solucionar este conflicto, lo cual puede contribuir al desarrollo de esta importante industria. Las de Villafranqueza y San Vicente del Raspeig han ocupado en total a 14 obreros, para una producción de 960 toneladas, con un valor de 144.000 pesetas, utilizándose 6 motores eléctricos, con 70 caballos de fuerza..."

ASENSI, PEREZ Y LILLO S.L

Una vez disuelta la Sociedad el Sr Asensi entro a formar parte de la Sociedad "Asensi, Perez y Lillo S.L" propietarios entre otras de la mina "La Milagro" de Muchamiel.
La nueva Sociedad estuvo formada por el mencionado D. Juan Asensi SanchezD. Francisco Perez Soler y D. Andrés Lillo Torregrosa.
La empresa movió un volumen de negocio considerable. No solo se trataba ocre de minas propias situadas en la provincia de Alicante, sino de otras partes de España. Desde Barcelona se traía el mineral para molerlo en las fábricas de Villafranqueza y San Vicente y devolverlo manufacturado a su destino de origen. Esta última estaba ubicada en el Camino del Rodalet, donde hay situado un centro veterinario en la actualidad.
El 26 de Abril de 1932 se concedió el registro del rótulo "Ocrera Alicantina" para la fábrica situada en el Municipio Sanvicentero.
El mineral se envasaba en toneles fabricados en una tonelería de Villafranqueza y se vendía como colorante y pigmento para la fabricación de pinturas.


Fábrica de Ocres de San Vicente del Raspeig
(foto cedida por Alejandro Asensi)
Vista cenital de la fábrica de San Vicente
año 1977 (Iberpix)

El mineral, una vez recogido en las minas era trasladado a la fábrica en carros, según atestiguan algunos vecinos.
Para tener una idea de como funcionaban estas factorías debemos echarle un vistazo al siguiente cuadro sacado de un boletín del Instituto Geológico y Minero de los años 20 del pasado siglo.


La Compañía vendía sus productos a toda la Provincia de Alicante y resto de España según el Copiador de cartas de la Sociedad.
A. Gomez Padilla y Pascual Coloma de Alicante; Terrazos García y Terrazos ESLI de San Vicente del Raspeig; Comercial química del caucho y Grailhor de Elche, o Pinturas ESVI de Villafranqueza, eran clientes habituales.
Entre la documentación revisada aparecen clientes-distribuidores en Andalucia como "Óxidos Cortes" en la Ciudad de Málaga y la Compañía inglesa "Colvile Barblan & Cabrera".


Cortesía de Alejandro Asensi

La mercancía destinada hacia las Ciudades de Ibiza y Las Palmas era embarcada por la agencia de los "Sres Herrera y Esteban S.L" a bordo de los vapores "El delfin del Salazar, Lago Victoria, Nave Hermosa, Juan Claudio, El Salazar o El delfín del tirreno".

En el cuadro siguiente hay una muestra de las referencias servidas por "Asensi, Perez y Lillo" como queda reflejado en el mencionado copiador de cartas.

Elaboración propia
La Compañía mantuvo su actividad hasta el año 1985 en la fábrica de San Vicente del Raspeig.
Desde los años 40 la Sociedad explotó la "mina San Francisco" de Sierra Helada, y a juzgar por la información consultada, el mineral extraído era de gran calidad, muy superior a los ocres del resto de la provincia.
Para conocer la marcha de la empresa he tenido acceso a los balances realizados durante esos años.
En el año 1943 se declararon unos beneficios de treinta y nueve mil setecientas noventa y una pesetas, con setenta y cuatro céntimos (39.791,74).
En el año 1944 los beneficios obtenidos ascendieron a cuarenta y cuatro mil setecientas ocho pesetas, con cincuenta céntimos (44.708,50).
Y en el año 1948 los beneficios líquidos fueron de sesenta y cinco mil setecientas pesetas, con veinte y un céntimos (65.700,21), y los beneficios fiscales de ciento diez y siete mil ciento veinte y cinco pesetas, con un céntimo (117.125,01)

En la memoria presentada el 31 de Diciembre de 1943 la Sociedad declara el resultado como satisfactorio pero insuficiente, manifestando que sus esfuerzos habían derivado en contrarrestar los efectos de la competencia que ofrecía artículos de baja calidad y precios reducidos.
"Esta Sociedad con miras siempre al porvenir, ha dedicado su máxima atención a mejorar, de año en año, los productos de nuestra fabricación, sin tener en este ejercicio para nada en cuenta, los precios de la competencia. Hemos presentado en el mercado clases totalmente nuevas, elaboradas con nuestros mejores ocres, sometidos a un tratamiento de levigación esmerado. Hemos seleccionado nuestros minerales dándole la aplicación conveniente para obtener calidades adecuadas a las necesidades de cada industria, que precisa de nuestros productos. Hemos logrado clases de gran rendimiento para la industria del cemento; otras, de un colorido especial para la industria del cartón; y otras, impalpables, adecuadas para la fabricación de pinturas..."

El balance presentado el 31 de Diciembre de 1948 presenta un resultado superior a los cálculos previstos, debido a la renovación de la maquinaria y llevando a cabo una elaboración mas perfecta lanzando productos de alta calidad.
Los productos de la mina San Francisco contribuyeron en alto grado a la mejora de la producción, con un rendimiento ese año de 619 toneladas
"Desde luego, el resultado de este ejercicio, no es debido exclusivamente a esta renovación en nuestros elementos de fabricación, pues ello aunque ha contribuido en parte, no era lo suficiente si no hubiéramos tenido la suerte de que la "mina San Francisco", nos hubiera dado en este ejercicio, un mineral de tan alta calidad como jamás tuvimos, hasta el extremo de que al someterlo a nuestro sistema de lavado, ha perdido menos de un 10% , acostumbrados a como estábamos a que este tratamiento de levigación, perdían nuestros minerales mas de un 60%  de impurezas, fácilmente se os alcanzará la gran ventaja que este rendimiento a reportado a lograr el resultado tan favorable en este balance."


El mineral extraído de la Mina San Francisco se transportaba en caballerías desde la bocamina hasta el lugar que permitía su carga en carros, y de ahí, hasta la estación de ferrocarril mas próxima para su transporte a Alicante.
El acarreo del material por este sistema originaba sobrecostes en el producto final y dificultaba el desarrollo de la industria, por la escasez de caballerías y material ferroviario.
En el año 1947 D. Francisco Pérez Soler como Gerente de la Sociedad "Asensi, Pérez y Lillo S.L", eleva una instancia solicitando se habilite el punto denominado "Cala del Barranco de Chimo", del término de Benidorm para el embarque de mineral de ocre.
Recabados los informes de las Autoridades Provinciales, las ordenanzas de aduanas y, considerando que la gestión beneficia la industria minera de la región sin perjuicio ni gasto para los intereses del Tesoro, se acuerda:
  1. Habilitar el punto de costa denominado Cala del Barranco de Chimo, del término Municipal de Benidorm (Alicante), para el embarque, en régimen de cabotaje, del mineral de ocre procedente de la Mina San Francisco, propiedad de la razón social Asensi, Pérez y Lillo, Sociedad Limitada, enclavada en el expresado término municipal.
  2. Los mencionados embarques se realizarán con la intervención y documentos de la Aduana de Altea y bajo la vigilancia del puesto del Resguardo de Caletas; y
  3. La entidad solicitante queda obligada al abono de las dietas y gastos de locomoción que reglamentariamente corresponda al funcionario de la Aduana de Altea que intervenga los despachos de que se trata, y a facilitar los útiles que sean necesarios para realizarlos.
          Madrid, 31 de Mayo de 1947.
          P.D Fernando Camacho.   
          Ilmo Sr. Director general de Aduanas.


Fuentes Consultadas:
- Archivo Histórico Provincial de Alicante
- Archivo Municipal de Alicante
- Sr Alejandro Asensi. Nieto de D. Juan Asensi Sánchez


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