lunes, 28 de noviembre de 2016

LA SIMA DEL SABINAR

La sima del Sabinar está situada en la vertiente NE de la loma del mismo nombre, unos metros por encima de una torrentera, rodeada de restos de antiguos trabajos mineros de extracción de ocre, ya estudiados en este blog.
La cavidad se encuentra fuera de sendas y semi-oculta por un matojo de lentisco. No hay señales de que haya sido explorada con anterioridad por espeleólogos, aunque en el momento de su descubrimiento no desestimamos la posibilidad de que fuera visitada por los propios trabajadores en las prospecciones mineras que se llevaron a cabo en la zona.
La cabecera tiene forma triangular, abierta en el suelo de roca sólida, con unas dimensiones de 1,25 por 0,60 metros en su parte mas ancha.
Instalamos dos parabolt con un nudo de ocho doble gaza con reaseguro, comprobando que la cuerda baja limpia y sin roces.


La sima tiene una profundidad de 22 metros hasta el punto en que se toca tierra en el descenso. Durante los primeros 14 metros las paredes son lisas, húmedas y en algunos sectores embarrada a consecuencia del agua procedente del exterior.
En este tramo el foso es casi circular, con una amplitud de 2 metros.


Vista de la cavidad en el primer tramo

A continuación se abre una sala de 8 metros de altura, tomando tierra sobre un suelo inclinado con paredes altas e inestables. La estancia es alargada con una orientación NE-SO de una longitud de 15 metros.
Desde esta posición comprobamos que la cavidad había sido investigada por mineros, ya que en su interior encontramos restos de muros de piedra y marcas de picoletas en las paredes.
En dirección NE hay un murete de 1 metro de altura y por encima de él, en pendiente ascendente, hay un suelo con escombros (piedra y barro), que se estrecha a medida que se avanza, donde hay una pequeña grieta con pequeñas formaciones estalagmíticas sin posibilidad de continuar.
En este trecho, en la pared de la derecha, se observa una capa de concreciones calcáreas.

 Vista de la sima 
Vertiente Noreste de la cavidad

En dirección contraria, el suelo desciende bruscamente hacia el Suroeste, cubierto de piedras y tierra suelta, donde finaliza en una oquedad impidiendo su continuidad. El interior del agujero es una grieta que sigue descendiendo y estrechándose con algunas formaciones estalagmíticas.
En esta posición algunas paredes son lisas a consecuencia del agua que se ha escurrido sobre ellas, formando una masa de caliza.
Por lo general es un terreno blando, yesoso y por lo tanto inseguro.
Por encima de nuestras cabezas hay un caos de grandes rocas desplomadas, apoyadas unas sobre otras.


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En los trabajos mineros realizados en el paraje del Sabinar se prospeccionaron gran cantidad de cavidades naturales para agrandarlas posteriormente con barrenos en busca de ocre. En alguna de ellas la presencia del mineral animó a los trabajadores su continuidad, pero en otras, como en ésta, al resultar estéril se optó por su abandono.
Pensamos que en origen esta cavidad fue un foso vertical sin mayor proyección y la sala investigada es una estancia artificial abierta en dos direcciones donde se vislumbra un camino o sendero en acusada pendiente y restos de muros realizados con piedras de la propia excavación.
La cavidad esta limpia de basuras al encontrarse alejada de caminos transitados.


Croquis de la cavidad realizado por Vicente Clarió

Miembros de la exploración:
- Rafael
- Vicente
- Sergio.