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lunes, 1 de abril de 2024

LA INFRAESTRUCTURA HIDRÁULICA DE LA FINCA LO GRANADO

La finca de Lo Granado se encuentra en la vertiente meridional de la Sierra de Las Águilas en la pedanía alicantina de La Alcoraya.
En sus terrenos afloraba un manantial de agua usado para el riego y para abastecimiento humano, y ya a comienzos del pasado siglo XX parte del caudal se canalizó para surtir a la Ciudad de Elche.
En la actualidad permanecen secos y abandonados con riesgo de desaparecer.

Las aguas salían a la superficie a través de pequeños minados practicados en la ladera de la sierra donde eran canalizadas hasta unas balsas situadas a corta distancia.
Estas estructuras están construidas sobre un terreno blando donde la inestabilidad del mismo a causa de los corrimientos de tierra y el abandono ha provocado que parte de las mismas hayan desaparecido.

En una inspección sobre el paraje se observan dos conducciones cuyo uso corresponde a épocas distintas.
La primera de ellas, la más antigua, nace a una cota de 276 msnm y consta de una galería completamente colmatada situada al lado de una torrentera.
La mina esta excavada cerca de la superficie internándose en el interior de la sierra, sin que se pueda adivinar su longitud ya que no hay ninguna lumbrera o pozo de registro sobre el terreno.
A escasos metros de la bocamina existe una abertura debajo de un macizo rocoso, que una vez explorado su interior, no se esta en condiciones de asegurar que fuera un punto de afloramiento de aguas o una cavidad natural vinculada a esta conducción primitiva.

Vista de las bocas

El relieve de la oquedad presenta un perfil irregular de paredes y techo con salientes puntiagudos. A escasos metros de la entrada avanzando sobre un suelo descendente, una piedra desprendida entorpece el paso. Una vez salvado el escollo la galería continua ligeramente a la izquierda disminuyendo su altura donde finaliza con signos de humedad.
La posibilidad de que esta galería fuera un manantial se debe tener en cuenta a juzgar por los indicios situados mas abajo antes de llegar al embalse.

La primera foto corresponde a la galería colapsada. La segunda foto representa la incógnita

Frente a las dos bocaminas hay una zanja, abierta posiblemente de modo artificial para facilitar la instalación de tuberías y como camino de acceso a los manantiales.
Descendiendo por la trinchera a una distancia de 90 metros hay dos acequias a diferentes niveles (un metro una sobre otra), cuyo punto de partida sea posiblemente las dos galerías comentadas.
Las acequias tienen un cajero de 22 cms donde también hubieron instaladas tuberías de barro circulando por su interior.

Señalización de las dos acequias

Las dos canalizaciones descienden paralelas recorriendo un trayecto de apenas 18 metros hasta juntarse al borde de una estructura de difícil interpretación, que bien pudiera ser un decantador de sedimentos o un lavadero.


Conducciones en este tramo

Esta construcción como se aprecia en la fotografía siguiente tomada en Marzo de 2014 tenía como misión la recogida de agua, y a juzgar por la inclinación de la parte superior de la pared, cabe suponer la ubicación de piedras de lavar.....



A una distancia de 12 metros existe otro elemento que al estar cubierto de tierra es prácticamente inapreciable.
Teorizando podría ser un recipiente para distribuir el agua en varias direcciones, ya que hay restos de canalizaciones que bordean la balsa que aparece a continuación.
A 25 metros se encuentra el embalse cubierto casi en su totalidad de barro y masa vegetal que ha crecido en su interior. 


Por el lado oriental de la balsa se distingue un canal de 38 metros de longitud dirigiéndose hacia el sur hasta llegar a la cota de un desnivel sobre el terreno.
Por debajo de ella se aprecian los restos de dos pequeñas balsas superpuestas de unas medidas aproximadas de 2,40 x 2,90 metros, sin que se aprecien mas vestigios relacionados con esta conducción. 

Flecha azul indica la posición de la tubería de barro
Fechas rojas señalizan la posición de las dos balsas.

Según las observaciones realizadas sobre el terreno las canalizaciones hacen un recorrido de 190 metros de longitud, desde su nacimiento hasta la última de las balsas descritas.
En este recorrido parte del caudal se almacenaba en la balsa de 11 x 11 metros y el restante se depositaba en las pequeñas balsas que posiblemente sirvieran como fuente y recogida de aguas para abastecimiento humano...
En este tramo final hay pequeños montículos de escombros que forman parten de pequeñas construcciones levantadas en este lugar.


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El segundo punto de extracción esta situado a escasos metros del precedente a un nivel inferior. En la actualidad el suelo esta sobre elevado por los lodos acumulados, taponando la bocamina casi en su totalidad.
Esta excavación se realizó al descender el nivel freático de las aguas inutilizando de ese modo la conducción anterior.

Aspecto de la bocamina en la actualidad

Unos metros mas arriba de la salida del agua se perforó un pozo o lumbrera con el objeto de llegar a la masa de agua subterránea que debía salir por la mina.
Como se observa en las fotografías siguientes la lumbrera se aseguró en su parte superior con una pared de ladrillo de forma octogonal y una cubierta de tejas en la superficie.



El agua salía por la galería haciendo un recorrido de 72 metros hasta una caseta donde había un lavadero, un distribuidor y una balsa cuadrada de 13 x 13 metros justo al lado.
En el tramo intermedio se observan restos de una construcción que podría ser un pocillo de decantación con una fecha inscrita (1932).
Estas aguas sirvieron para el riego de los bancales situados al Sur a un nivel inferior. En uno de los extremos de la balsa se conserva la paleta que daba salida al agua y la trinchera o acequia por donde iba canalizada.

Caseta-lavadero, acequia y balsa

Estas aguas además se vendían en la Ciudad de Alicante para consumo humano con el nombre de "Aguas de La Alcoraya".



En el año 1911 el propietario de la finca Luis Martinez de Tejada realizó un canalización hacia otra finca de su propiedad denominada Finca San Isidro o Lo Boligni de aguas sobrantes de este manantial.



Canalizaciones en tuberías de hierro y cerámica hacia Lo Boligni


Detalles de la balsa y caseta-lavadero

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La caseta lavadero esta semi derruida; el techo está cubierto de teja de la Cerámica San José y de la Cerámica El Sol, de María López Oliveros, viuda de Prudencio de la Viña.
Como dato curioso, se puede observar en el interior de la construcción algunos grafitis realizados por algunos visitantes al lugar datados en los años 40, 50 y 60 del pasado siglo XX.

Entre las dos conducciones comentadas hay restos de una construcción cuadrangular del que apenas sobresalen los muros de las esquinas, sin que sea posible averiguar cual era su fin.
En el mismo lugar hay un elemento que está fuera de lugar. Se trata de un lavadero-abrevadero realizado con fábrica de ladrillo y con una fecha grabada en uno de sus lados (1966).
Este elemento fue trasladado y abandonado en este sitio. En el cajero, en uno de sus lados, hay un desagüe en cuyo interior un trozo de tela hacia la función de tapón, como se observa en la fotografía.




Mas información:

Click: El patrimonio hidráulico de La Alcoraya

viernes, 2 de febrero de 2024

LA ALCORAYA: LA BATALLA POR EL AGUA

La existencia de las fuentes que afloraban en la partida alicantina de la Alcoraya desde tiempos remotos, hasta la primera mitad del siglo XX, ha dado pie para la realización de muchos artículos sobre el tema, algunos de ellos ya reflejados en este blog.
Léanse:



Sobradamente conocidos son los proyectos que se llevaron a cabo para traer esas aguas a la Ciudad de Alicante en primer lugar, y después para canalizarlas con destino a la Ciudad de Elche durante el último cuarto del siglo XIX, además de su acarreo por parte de aguadores para su venta a domicilio.

Desde el proyecto que llevó a cabo José Carlos de Aguilera en 1880 en manos del Ingeniero Pascual Pardo y Jimeno para conducirlas a Alicante, hasta que llegaron los caudales del Taibilla ya en los años 80 del pasado siglo, esas aguas han estado gestionadas por capital privado y por intereses particulares.

Durante esa centuria los moradores de esta pedanía alicantina han visto como ese bien tan escaso que es el agua se alejaba de sus tierras y dejaba desnudas sus necesidades, ya que como siempre ha sucedido, prima el beneficio inmediato individual en detrimento de los intereses de los propios vecinos. 

Foto: (La historia de La Alcoraya)

Como apunta el profesor J. Frau Vicente el abastecimiento a la Ciudad de Elche cesó en los años 1957-58, aunque se continuó dando servicio a las partidas ilicitanas de Santa Ana y Altabix y a un grupo de casas en la pedanía de El Rebolledo en Alicante procedentes de las fuentes de La Alcoraya.
Los motivos que alude el autor son el impago de las cuotas a la Mutua Patronal Ilicitana durante los años 1951 y 1953, por cuyo motivo es subastada la tubería de hierro para abonar la deuda. 
Esta operación debió de generar un conflicto ya que por una lado apareció un dueño solamente de la tubería y por otro la Sociedad como dueña de las aguas.

Tubería de agua de La Alcoraya a su paso por la partida de Saladas

Por otro lado en un documento consultado con fecha de Diciembre de 1951, la Administración de rentas públicas acuerda declarar "caducada definitivamente la concesión minera Enriqueta por no haber efectuado el ingreso de canon de superficie".
En esa época la mina Enriqueta era la fuente principal de suministro junto con otra que la Sociedad tenía arrendada denominada "mina de Lo Granado", situada en la finca del mismo nombre.
Estos debieron ser dos de la motivos principales para la desaparición del servicio a la Ciudad de Elche al finalizar esa década.

Diario Información 17-09-1959
 sobre plumas de agua tras el cese del servicio

Diario Información 31-07-1964
sobre la falta de aguas en la Ciudad de Elche.


Durante esos años el propietario de los manantiales y depósitos era el Abogado ilicitano Salvador Gómez Brufal, responsable de la empresa denominada "Aguas de La Alcoraya".
El Sr Gómez era hijo del influyente Manuel Gómez Valdivia que figura como socio fundador de la empresa en el año 1918 junto con Vicente Sansano Fenoll y Leopoldo Gonzálvez Serrano.

El 11 de Octubre de 1960 mediante un contrato vende al también abogado de Elche Manuel Galán Giner, las siguientes propiedades:

a) La mina llamada "Enriqueta", sita en la partida de La Alcoraya del término municipal de Alicante, así como su pertenencia y la actual mina llamada "Poliol", enclavada en la misma, de donde hoy mana agua.
b) El depósito de agua y la casita de labor existente junto a dicho depósito en la Sierra de La Alcoraya con todo su terreno anexo, según conste en el asiento registral correspondiente a esta finca.
c) La conducción de la mina señalada en la cláusula a), al depósito de La Alcoraya.
d) El derecho a investigar agua incluso fuera del terreno de la pertenencia, que queda en el monte como propiedad de D. Salvador Gómez Brufal.
e) Toda la propiedad de Altabix con el depósito existente en la misma, casa del guarda, etc.-

Como contraprestación Manuel Galán debía abonar la cantidad de 25.000 pesetas, comprometiéndose además a cancelar todas las deudas por salarios, seguros sociales que tuviera pendientes el Sr. Brufal en relación con las "Aguas de La Alcoraya", y a seguir pagando el salario del único obrero de la empresa D. Pascual Marco, suscribiéndose en ese momento la oportuna escritura de compra-venta.

Este principio de acuerdo no fue mas que un mero trámite ya que las condiciones del convenio no se produjeron y las posesiones continuaron de mano del Sr. Brufal.
Tras el fallecimiento de éste en el año 1967, Manuel Galán interpone demanda de Juicio declarativo de menor cuantía contra  su viuda Dña. Elodia Llorca Sanchis y sus legítimos herederos .
El fallo de la sentencia con fecha 13 de Agosto de 1968 reza así:
"la tubería de hierro con sus instalaciones y derechos anexos... que en su día pertenecieron a la comunidad demandada "Aguas de la Alcoraya", pertenecen a D. Manuel Galán Giner..... ni tienen derecho de servidumbre de acueducto, ni cualquier otro de las citadas tuberías, instalaciones y derechos.... y devolver a D. Manuel Galán Giner la posesión de dichas tuberías, instalaciones y derechos, y a que en lo sucesivo se abstengan de usarla o manipularla.... y a que cumplan en todas sus partes el contrato de compra-venta celebrado el día 11 de Octubre de 1960.... y otorguen de buen grado la correspondiente escritura de compra-venta".

Dos años mas tarde, concretamente el 21 de Diciembre de 1970 el Sr. Galán acompañado de una comisión judicial hicieron acto de presencia en La Alcoraya para la ejecución de la sentencia.
En primer lugar se visitó el lugar donde estaba la tubería de hierro al descubierto haciendo posesión material de ella, así como de las instalaciones y demás derechos.
Seguidamente se realizó una visita a la vivienda de D. Vicente Roselló Asensi, como Alcalde pedáneo de la partida "a quién se le notifica y requiera, para que así lo reconozca, que el exclusivo y único propietario, poseedor y usuario de la tubería de hierro que fue de antiguamente de "Aguas de La Alcoraya", así como sus instalaciones y derechos, son de Manuel Galán Giner...".
A continuación se convoca la presencia de Manuel Bernabéu Toledo para que como empleado que fue del Sr Gómez "deje de usar y manipular la tubería e instalaciones como hasta ahora ha venido haciendo".

Relación laboral entre Manuel Bernabéu y Salvador Gómez Brufal.
(Cortesía de Juan Antonio Berenguer)


Finalmente en presencia de D. Juan Guillen Pérez, Alcalde pedáneo de la partida de El Rebolledo, el Secretario Judicial igualmente notifica la resolución requiriéndola para que "reconozca como propietario único, poseedor y usuario de la tubería... a Manuel Galán Giner"

Desde ese momento en que M. Galán es dueño legítimo del agua, fue el comienzo de una serie de conflictos vecinales donde en ocasiones tuvo que intervenir la autoridad para evitar alteraciones del orden público.
En 1972 el Ayuntamiento de Alicante solicita al Sr. Galán como propietario de la conducción, la dotación de agua potable a las escuelas nacionales de la partida.
En contestación a la demanda M. Galán expone:
"..se tendría en cuenta y que en breve y que una vez que pudiera resolver la anarquía existente en el uso y abuso de dicha agua sin derecho ni título alguno accedería con gusto a ello".

Es importante señalar que pese a la situación abusiva y antijurídica que persistía y se agravaba con el tiempo, el propietario del agua se negaba a cobrar como así lo refleja un documento de 1975.
"Es de señalar que tanto los usuarios del agua de la Partida como el Alcalde Pedáneo de la misma, hicieron constar a esta jefatura que desde hace varios meses  el propietario del agua Sr. Galán Giner se niega a cobrar la misma".

El 7 de Agosto de ese mismo año, a las 8:30 de la mañana M. Galán corta la tubería quitando además el tubo de empalme dejando sin agua a 27 viviendas de la parte alta de la partida.

Esta acción obligó a hacer acto de presencia de la Policía Local de Alicante para mediar en la situación, donde los vecinos con el ánimo alterado, protestaban por la situación e increpaban al mismo tiempo la inoperancia del Alcalde pedáneo por inhibirse de la cuestión y no mediar con el Sr. Galán. 
Ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos donde los vecinos manifestaban que "estaban dispuestos a tomar las medidas que fueran necesarias hasta conseguir el agua en el acto", los agentes de la autoridad dieron orden de que se llevara a cabo la conexión y se restableciera el suministro de agua.

La situación continuó tensionándose a medida que pasaba el tiempo prolongándose durante varios años.
Según la documentación consultada los vecinos de la partida continuaron haciendo uso del agua de manera abusiva y arbitraria.
En un alegato al pleito generado el Sr. Galán manifiesta que la vecindad venia abusando del agua que no les pertenecía durante cinco años, con los contadores rotos e imposibilitando el pago del agua. Agua que empleaban en regar árboles y jardines y no como uso prioritario para consumo humano.

Por otro lado se emitieron quejas de las partidas de Saladas, Santa Ana y Altabix en término de Elche y de la pedanía de El Rebolledo perteneciente a Alicante cuyo abastecimiento se cortaba constantemente a causa de la anarquía existente en La Alcoraya.
El propio Manuel Galán también se vio desprovisto del agua que suministraba a su finca en el paraje del Hondo de Las Saladas.

Finca de Manuel Galán Giner en Las Saladas

Hay constancia de que se mantuvieron reuniones que pretendían ser amistosas y con la finalidad de encontrar una solución al conflicto entre los vecinos de la pedanía y el Sr. Galán.
En dichas reuniones debían formalizarse los documentos para establecer la cantidad y el tope de agua suministrada y evitar el abuso y el caos originado por este proceder.

No parece que en el ánimo de la vecindad primara el entendimiento ya que era de opinión general que "El agua era de ellos y nadie podía quitársela".

Ante la mala predisposición de los usuarios del agua, M. Galán cortó el suministro con el fin de conseguir un entendimiento y el cumplimiento de lo convenido para solucionar amistosamente la anárquica situación.
Ante esta nueva actitud los vecinos de La Alcoraya denunciaron ante el Juzgado de Instrucción nº.1 de Alicante al Sr. Galán. Denuncia que no progresó, dictando el Juez de Instrucción el sobreseimiento de las actuaciones, ordenando a los denunciantes que acudieran a la jurisdicción civil.
Los vecinos ante la nueva decisión del juzgado prescindieron de la vía judicial y mediante un acto de fuerza y de desacato volvieron a empalmar la conducción.
Galán en esta ocasión rehusó acudir al auxilio judicial y no denunciar a los vecinos de "desacato a la autoridad", "daños" en la tubería de su propiedad y "hurto" del agua, optando por una vez mas desempalmar la tubería, dando aviso al Alcalde Pedáneo de la partida.

La vecindad viendo que la autoridad judicial no les daba razón acudieron esta vez al Ayuntamiento de la Ciudad enfocando la situación como de "orden público".
El Consistorio, conocedor de la realidad, alega que "eran ellos (los vecinos de La Alcoraya) verdaderamente los que creaban un verdadero problema de orden público que afecta a cientos de usuarios antiguos de ambos términos municipales de Alicante y Elche con la abusiva situación e inadecuado empleo de grandes volúmenes de agua que por escasísima cuantía, si bien de gran calidad, deben ser únicamente empleadas para bebida y moderado uso doméstico de la misma".


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Ignoro el resultado final "si es que éste se produjo" de las cuitas entre los interesados en el agua y el Sr. Galán. Lo cierto es que entre los años 1975-76 las fuentes y las propiedades antes mencionadas fueron traspasadas a Jesús Hernández Quirant, vecino de El Rebolledo.
La "hostilidad" entre los vecinos y el Sr. Hernández continuaron a juzgar por un documento donde el nuevo propietario, con fecha Diciembre de 1976, presenta en el Juzgado de Alicante un escrito formulando "acto de conciliación" contra 46 vecinos, todos de La Alcoraya, para que reconozcan al demandante  como "dueño de los manantiales denominados Enriqueta y Poliol, así como los depósitos y conducciones de agua desde los mismos, sitos en La Alcoraya, por haberlo adquirido todo.... por compra a D. Manuel Galán Giner...".

Por otro lado en la lectura de la demanda se deduce que tras la adquisición de las propiedades por parte de Galán, hubieron intromisiones ilegales de José. M. Gómez Llorca, hijo y heredero del Sr. Brufal.
En el documento el Sr. Quirant exige que los demandados reconozcan haber contratado con el Sr. Gómez Llorca "conexiones desde la conducción o tubería de hierro, y que, por medio de derivaciones, vienen obteniendo los demandados agua de las citadas minas Enriqueta y Poliol, que consumen en su provecho..... y que por tanto, deben acceder a prescindir de dichas conexiones que toman el agua de la repetida conducción.... y que se avengan a pagar al Sr. Hernández Quirant el valor del agua que han consumido hasta hoy los demandados, en su exclusivo provecho, y que desde hace mas de cinco años que no han pagado dicha agua".

La Empresa "Aguas de La Alcoraya" en manos del J. Hernandez Quirant proponía la instalación de nuevos contadores y la ampliación de la red de conducciones en la partida de Santa Ana (Elche).
Los nuevos contratos imponían que el usuario se obligaba a pagar un mínimo de 8 metros cúbicos al mes, aún cuando no los hubiera consumido, a razón de 20 pesetas cada metro cúbico, y a partir de ese mínimo se debía abonar 30 pesetas.
Hay que reseñar también que el agua suministrada era para uso doméstico y limpieza y catalogada de "NO POTABLE".
Así mismo el contrato de aguas matizaba que el suministro dependía de las disponibilidades de agua de los manantiales de la "mina Enriqueta" y "Poliol".
Con esas condiciones el Ayuntamiento de Alicante contrató con "Aguas de La Alcoraya" el suministro para las escuelas municipales de la partida en Diciembre de 1979.

Diario La Verdad 30-03-1978

Esos precios desmesurados y la obligación de establecer nuevos contratos y con nuevas instalaciones elevaron las tensiones entre los usuarios y el nuevo propietario.
En el Diario La Verdad de 30 de Marzo de 1978 se hace eco de la noticia donde los vecinos se lamentan de la situación tras 22 días sin suministro.

"27 familias de esta zona de La Alcoraya, contratamos en el año 1968 el agua de determinada empresa llamada Aguas de La Alcoraya. Nos comprometíamos a pagar el metro cúbico a diez pesetas y a no excedernos de cinco metros cúbicos mensuales. Ya por aquel contrato y en concepto de "enganche" pagamos tres mil pesetas, corriendo instalación y contadores por nuestra cuenta. Sin embargo ahora, y por causas de herencia, el nuevo propietario quiere que los contratos que hicimos no valgan; hacernos pagar 50.000 pesetas en concepto de nuevo enganche, y a pagar el agua a 20 pesetas metro si no nos excedemos de 8 metros al mes, y, todos aquellos metros que excedan de los 8, a 30 pesetas. Como nosotros nos negamos, la única medida que se ha tomado ha sido cortarnos el agua".

En otro párrafo del artículo una señora de la pedanía reclama justicia:

"Es que no hay derecho, no hay derecho. No podemos beber, no tenemos agua ni para limpiar los cacharros, ¿Qué quieren que hagamos, que nos vayamos? ¿Pero como nos vamos a ir si llevamos aquí toda la vida? ¿Quién tiene dinero para esos contratos que proponen?. Es una injusticia, es una injusticia...".

Diario La Verdad 30-03-1978

La Alcoraya, con sus fuentes privatizadas, tuvo que suministrarse mediante camiones cisterna, quedando a la espera de una solución que debía llegar del Ayuntamiento de la Ciudad.
Es muy ilustrativo el artículo del Diario Información de 24 de Enero de 1982 dedicado a la situación general de los habitantes de la pedanía.
Sobre la llegada del agua los vecinos se mostraban incrédulos a pesar de las obras que aguas municipalizadas de Alicante estaba efectuando por la zona.
"¿Sabe usted que en La Alcoraya hubo y hay minas de agua con caudales suficientes para todas las necesidades de la pedanía?. Y así es, hay agua, pero el agua no se queda aquí, toma camino a otros lugares, que el agua es mercancía transferible, comerciable, y los de La Alcoraya pueden verla nacer y discurrir, pero no la prueban.... Por eso, cuando dicen que va a llegar el agua potable no se lo cree nadie".

En el mes de Septiembre de ese año de 1982 finalizaron las obras de conducción que ascendieron a 50 millones de pesetas y que aseguro al fin el suministro de agua para La Alcoraya.

Diario Información 3-9-1982

Diario Información 5-9-1982

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Fuentes consultadas:
- D. Jaume Frau Vicente. El agua de L´Alcoraia en Elx
- Archivo Municipal de Alicante (Hemeroteca)
- Juan Antonio Berenguer (vecino de La Alcoraya)


sábado, 15 de mayo de 2021

LOS ESTUDIOS DEL PROFESOR LLOBET EN LAS INMEDIACIONES DE LA VILLA DE ELCHE

Jose Antonio Llobet i Vall-llosera nació en el seno de una familia acomodada el 31 de Mayo de 1799. Su padre fue Procurador de la Real Audiencia de Barcelona y su madre procedía de una familia de notarios de Caldes de Montbui.
A los tres años quedó huérfano de madre y cuando contaba 12 años falleció su padre. Pronto el joven Llobet se interesó por la ciencia; mejor dicho, por todas las ramas de la ciencia.
Fue una autoridad en geología y mineralogía, y fue muy prolífico, redactando gran cantidad de trabajos y memorias sobre geología y geognosia, mineralogía, aguas, y agricultura. Realizó descripciones geográficas sobre Cataluña y el Reino de Valencia, sobre lápidas y antigüedades encontradas en excavaciones, artículos sobre jeroglíficos egipcios, incluso redactó un interesante documento sobre las fiestas de moros y cristianos de Alcoy.
Sus servicios fueron solicitados en todas las provincias del sudeste español para investigar o emitir dictámenes sobre minería, aprovechamiento y búsqueda de aguas subterráneas.
Su último trabajo sería precisamente la investigación para aflorar aguas en el municipio alicantino de Torremanzanas, misión que adquirió a los 62 años estando ya enfermo.
El Sr Llobet falleció en Alicante el 19 de Diciembre de 1862 de un catarro pulmonal.

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El día 5 de Abril de 1839 los Sres D. Ginés Ganga y D. Francisco Bernad, Alcalde primero y segundo respectivamente del Ayuntamiento Constitucional de la villa de Elche, acuerdan la solicitud de un experto hidráulico para investigar un  nacimiento de aguas en la partida ilicitana de Las Saladas.
Unos días después hizo acto de presencia D. Jose Antonio Llobet i Vall-llosera para analizar el expresado manantial, y realizar un trabajo de campo para averiguar el mejor método para buscar y aflorar aguas en toda la comarca ilicitana.

Las inspecciones realizadas en Elche dieron como resultado una serie de informes titulado "Memoria acerca del aprovechamiento de aguas subterráneas en las inmediaciones de la Villa de Elche", en cuyo contenido están incluidas sus valoraciones sobre las fuentes que nacen en Aspe y la Fuente Antigua de Crevillente. 

El estudio comienza con un análisis geológico general de la comarca, centrándose en el punto de la pedanía de Saladas, ya que fue el objeto principal de su visita.
En el informe expone su tesis sobre la procedencia de las aguas de Elche, el modo de alumbrarlas y sacarlas al exterior mediante minados horizontales o pozos verticales.
"Puesto en claro el que las aguas subterráneas de las inmediaciones de esta Villa de Elche vienen de la parte superior y lejana del país, y que están impedidas de salir a la superficie por grandes masas de materias impermeables, solo debe tratarse del modo de hacerlas surgir. Dos métodos se presentan para lograr el romper las materias impermeables que impiden su salida: las galerías horizontales conocidas vulgarmente por minas y los pozos verticales o artesianos...."
El profesor Llobet era un fiel defensor de este último sistema como así queda manifiesto en una publicación del año 1834 ante la Real Academia de Ciencias Naturales y artes de Barcelona titulada "de los pozos artesianos en jeneral y de su aplicación a la Cataluña".

Un año antes de la visita de Llobet se creó una Compañía constituida por destacados miembros de la burguesía, alguno de los cuales formaban parte del cabildo ilicitano, denominada "Sociedad de aguas dulces del partido de las Saladas".
En uno de los informes titulado "Empresa de las Saladas" el experto Llobet alecciona sobre el terreno la dirección que debe tomar la mina ya comenzada en este punto y el modo de aumentar el caudal de agua mediante su prolongación o perforación de pozos artesianos.
En el dictamen queda plasmado las instrucciones sobre la construcción y abovedamiento de las galerías, encañamiento de pozos y los materiales a emplear.

Dibujo de Llobet de la mina de Saladas
Fuente: Reial acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona


Seguidamente en un apéndice titulado Ideas que deben tenerse presentes al formarse una Compañía para beneficiar aguas por medio de sondas artesianas, el profesor aconseja precisamente la creación de una Sociedad artesiana que "tratará con los particulares y empresas que quieran buscar aguas, y en primer lugar con la empresa de las Saladas, a cuyos socios se ofrecerán primero las acciones de la Compañía al formarse..... Serán atendidas con preferencia las necesidades del término de Elche empezando por las Saladas, después la de los socios de los pueblos vecinos y luego allí donde obtuviese mas ventajas la Compañía.".
Posteriormente en el año 1840 se creó la Sociedad Artesiana de la villa de Elche, "a consecuencia del reconocimiento practicado del término de esta villa y contornos por D. José Antonio Llobet..y memoria escrita por el mismo.. referente todo al aprovechamiento de las aguas subterráneas existentes en aquel, y mas particularmente en el punto denominado de las Saladas; se reunieron los otorgantes con el objeto de adquirir una Sonda Artesiana, con todos sus adherentes y herramientas, para lograr el alumbramiento de dichas aguas por medio de Pozos Artesianos".

El 23 de Abril de 1840 se llevó la sonda artesiana procedente de Marsella desde el puerto de Alicante hasta la pedanía de Las Saladas.

En un tercer apartado o "apéndice 3" titulado Aumento y mejora de las aguas que alimentan la acequia mayor de Elche y las que le dan el agua dulce de beber, menciona los trabajos para alumbrar la Fuente del Sastre y los trabajos de reconstrucción de la conducción de la Fuente de Barrenas desde la bocamina y el cruce del rio Tarafa.
En el informe alecciona: "las aguas que se recogen en la presa que hay en el rio de Elche, en el desfiladero inferior del Pantano inutilizado, son susceptibles de aumento procurando excavar los puntos en donde fluyen en mayor cantidad tales como son las fuentes que manan de debajo la huerta mayor de Aspe, enfrente de los molinos y también la fuente del Sastre.
Lo que convendría muchísimo sería el mejorar la calidad del agua que sirve para el riego general de la huerta, pero esto lo miro muy difícil o cuasi imposible en atención a la calidad del terreno por donde pasan, pues que son compuesto de yesos, algunos de ellos salobres por las masas de sal que encubren y esto viene ya desde la parte superior del rio..."

Plano del rio Tarafa donde figuran las fuentes de Barrenas y del Sastre
por Pedro León Navarro


A continuación el experto habla del agua de la Fuente de Barrenas. Llobet opina que el agua de dicha fuente debe mejorarse en su conducción y cantidad.
Para ello aconseja canalizar la fuente desde su bocamina con un conducto subterráneo por debajo del cauce del rio Tarafa.
Al finalizar expone que: "sea como fuere, tratar de excavar la mina por mas abajo del cauce del río, y trazar un brazo de mina recto, que conduzca el agua hasta el punto más cómodo, y en que el nivel lo permita; siguiéndose la nueva linea que indica el adjunto croquis ideal".

Croquis de Llobet sobre la Fuente de Barrenas
Fuente: Reial acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona


Unas líneas adelante menciona el aprovechamiento para uso doméstico de las aguas nacidas en la Hacienda del Ruiz al pie de la Sierra del Castellar.
Siendo unas aguas de muy buena calidad en opinión del profesor Llobet, incluso mejores que las que vienen de Aspe, desaconseja su exploración, atendida su escasa cantidad y al estar rodeadas de fuentes saladas y de un terreno sumamente salobre.
Aún así en caso de querer encontrar mayor caudal recomienda la perforación de pozos artesianos en lugar de la excavación de minas horizontales con la posibilidad de encontrar aguas saladas.

En otro legajo titulado Dictámen sobre aguas en Elche e inmediaciones viene reflejado el estudio que el experto realiza en el Rincón de la Morera, concretamente en la Hacienda de Mallorca. "al pie de la casa por la parte del Este sigue el barranco con unos bancales muy fértiles, a causa de que se riegan con el agua que surge en diferentes fuentecillas al pie de la Sierra alta que tiene al Norte".
Examinado el manantial el Sr. Llobet opina que el agua "era tan buena o mejor que la de las fuentes de esta Villa, y considerando bien todas las circunstancias reconocí que podía aprovecharse dicha agua para las fuentes de Elche, por tener la ventaja de estar en su término, ser de igual o de mejor calidad que la que viene de Aspe...".

La conducción hasta la población debería ir por la parte izquierda de la rambla por conducto cerrado, atravesando la sierra del Castellar y faldeando los valles situados mas abajo de la faena de Ruiz, hasta encontrarse con la cañería general en dirección a Elche.

En este punto el profesor da las indicaciones oportunas para la realización de una galería horizontal en el barranco al lado de la casa de Mallorca.
Al finalizar este informe menciona la posibilidad de aprovechar "una fuentecilla dulce que sale en la hacienda de Ruiz, en el valle mas acá del Castellar, con lo que añadiendo un pequeño gasto se aumentaría el agua dulce, de que tanto necesitan estos habitantes".

Fuente en el Rincón de la Morera


Seguidamente figura otro documento titulado Algunas ideas sobre las aguas de Aspe y el modo de aumentarlas.
En esta ocasión el profesor Llobet argumenta sobre la procedencia de las aguas que riegan la huerta de Aspe y las que se utilizan en Novelda, Monforte y Elche.
"estas últimas vienen de la parte de la Rambla de Villena y del pie mismo del Cid y aquellas vienen de dos partes, las unas de entre las Sierras de Crevillente y de la del Rollo, por el Hondo de las Nieves, y las otras de la parte de la Romana".

Para aumentar su caudal el profesor Llobet aconseja la perforación de pozos artesianos tanto para las aguas que bajan de La Romana como las que discurren desde el Hondón de las Nieves.
El autor al final del informe considera que "la calidad de todas las aguas de Aspe no tiene mejora, porque como no atraviesan las formaciones de yeso y de sal son excelentes en todos los sentidos, de los que dan buen testimonio las huertas de aquel feraz territorio".

Por último figura una memoria titulada Observaciones acerca de la mina de Crevillente, su continuación y mejora.
Aunque no se menciona, se deduce con claridad que la mina aludida es la Fuente Antigua.
El Sr Llobet inspeccionó su interior emitiendo un dictamen sobre la orientación y profundidad de los trabajos para aumentar el caudal, tanto del manantial de aguas frías como el de las aguas calientes.
Sugiere la perforación de pozos con una sonda artesiana: "uno para buscar las aguas calientes por entre los dos manantiales... y el otro por el barranco arriba pasando el barrón y los yesos que tiene después... y si se encontrasen aguas frías convendría que su conducción fuese separada de las calientes, a fin de que estas no perdiesen sus buenas cualidades".

El informe finaliza con la sugerencia del experto de construir un balneario al final de la conducción: "soy de parecer que debería el pueblo construir unos baños al salir la mina a la superficie de la tierra, o sea un poco mas arriba del punto en donde el agua atraviesa el barranco. se debería separar de la mina y conducir en conducto separado de alcaduces barnizados cierta cantidad de agua, la que se considerase suficiente para los baños, la que después podría destinarse a regar las tierras inmediatas".

Galería de la Fuente Antigua

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Prospecciones de aguas en Las Saladas

Una vez realizados los informes por el profesor Llobet, comenzaron los trabajos de búsqueda de aguas con la sonda artesiana en la partida de Las Saladas.
En este punto, conocido en la actualidad como el Hondo de la mina, había un pequeño nacimiento en el interior de una galería subterránea. La Sociedad de Saladas siguiendo las indicaciones de Llobet practicó un pozo en las inmediaciones. 
En Agosto de 1840 la profundidad del foso era de 90 metros y no se había descubierto agua, aunque las perspectivas del profesor eran optimistas. 
El 7 de Septiembre de ese año se presentó el experto y acompañado de D. José Lenard, director de la sonda, exploró los terrenos colindantes, asegurando el éxito de la empresa. Dos días mas tarde la Junta de aguas de las Saladas suspendió los trabajos de ese primer pozo cuando ya se llevaban mas de 100 metros excavados con un coste de 24 mil reales de vellón.
El 19 de Septiembre se acordó la perforación de otro pozo del cual se afloró agua (40 cántaros por hora), pero pronto el agua menguó y desapareció. Mas tarde se retomaron los trabajos pero cesaron casi inmediatamente.
En Octubre de 1841 D. Ginés Ganga y sus asociados solicitan permiso para la construcción de una mina de levante a poniente, atravesando el camino de Saladas logrando mejorar el exiguo caudal encontrado.

Prospecciones en otras partes del término de Elche

En otros lugares y a raíz de la memoria de Llobet se iniciaron proyectos para aumentar los caudales de la Fuente del Algarrobo situada en el Rincón de la Morera, la de las Fuentes de la Gota y Atochón, la Fuente de las Pedreras y la Fuente de la Perdiguera en la partida de Vallongas.

En Enero de 1841 el cabildo encarga la nivelación del terreno para la construcción de una cañería para la conducción de las aguas de la fuente del Algarrobo en el Rincón de la Morera y las introduzca en la cañería principal que abastece a la población.
Durante los meses siguientes se acuerda la adquisición de los terrenos por donde debe circular la conducción y la construcción de una galería subterránea de captación de aguas.

En Agosto varios vecinos anuncian haber emprendido trabajos de explotación de las Fuentes de la Gota y del Atochón en el partido de Carruz.

En Marzo de 1842 D. Jose Brú y Piqueres y D. Francisco Bernad y Agulló solicitan permiso para continuar con los trabajos de exploración de aguas en el partido de Altabix en el Barranco de las Pedreras.

En Septiembre de 1841 D. Francisco Bernad y Agulló adquiere los derechos de la Fuente de la Perdiguera en Vallongas, y en marzo del año siguiente emprende los trabajos de alumbramiento y mejora.

Arriba: Fuente de la Perdiguera
Debajo izqda: Fuente de Barrenas
Debajo drcha: Fuente de Saladas

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De todos los manantiales estudiados y mencionados por el profesor Llobet, tan solo la Fuente de Barrenas en Aspe y la Fuente Antigua de Crevillente, tuvieron un caudal suficiente y continuo para abastecer a una población.
El aforo de las restantes fuentes desperdigadas en el término ilicitano resultaron insuficientes para una una empresa mayor que no fuera el abastecimiento doméstico o el riego de una pequeña huerta.
Tan solo las aguas alumbradas por la Empresa de aguas dulces de las Saladas dieron mayor rendimiento ya en el siglo XX, cuando se reexcavaron los manantiales y se hicieron nuevas perforaciones destinadas al riego de las tierras ocupadas en gran parte por el parque industrial de Torrellano.

Firma del profesor Llobet (dictamen sobre las aguas de la Casa Blanca en Alicante)



Ver enlace:

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Fuentes Consultadas:

Archivo Histórico Municipal de Elche. 
Archivo Municipal de Alicante.
Memoria acerca del aprovechamiento de las aguas subterráneas en las inmediaciones de la Villa de Elche. Reial acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona.
Memorias de Francisco Bernad y Agullo. Real Sociedad Económica de Amigos del Pais de Valencia
Necrología de D. Jose Antonio Llobet y Vallllosea. D. Antonio de Bofarull.
 

viernes, 29 de abril de 2016

HONDO DE LA MINA

La galería subterránea que se analiza en este artículo es una mina de agua situada en la partida rural ilicitana de Saladas. La mina abastecía a una finca de gran extensión conocida como la Torre Ibarra y sus aguas también sirvieron para irrigar terrenos colindantes, muchos de los cuales están ocupados hoy en día por el polígono industrial de Torrellano.
La titularidad de las tierras donde esta la mina y toda el área regable estaba vinculada a las familias de Brú y Piqueres, Navarro Galán y Pascual de Bonanza.
D. José Brú y Piqueres fue una figura influyente en la Sociedad ilicitana durante la primera mitad del siglo XIX. Además fue socio fundador y a la vez principal accionista de la Sociedad de la Sonda Artesiana, establecida para el alumbramiento de aguas en el norte del término municipal de Elche.
Tras su fallecimiento el 19 de Mayo de 1861 legó a su mujer y a su única hija una inmensa fortuna valorada en 2.317.786,87 reales. Su hija Dña Mariana Brú y Obregón heredó, entre otras: 163 tahúllas, 5 octavas y 6 brazas en la partida de Saladas y un paquete de acciones valorado en 38.783,60 reales de tres sociedades de aguas denominadas Sociedad de aguas de las Saladas, Agua de las fuentes de la Pedrera y Compañía de la Sonda Artesiana.
Mariana Brú heredó a su vez de su madre Dña Maria Ventura Obregón y de los Ríos, casada con Luis Cruz Pascual de Bonanza, una gran cantidad de tierras distribuidas por el término de Elche y acciones de la Sociedad de las Saladas.


Torre Ibarra o Casa de la Torre

El lugar o paraje por donde discurre la galería ha sido siempre conocido como el Hondo de la Mina, y a la mina se la conocía bien por ese nombre o simplemente la mina de Ibarra según algunos agricultores de la zona.
La construcción principal es una casa con una torre, cuyos últimos dueños fueron D. Juan Ibarra Peral y su esposa Dña Rafaela Cruz y Brú, ésta última descendiente directa del Sr Bru y Piqueres.
La Sra Cruz era propietaria de "toda la mina y balsa de agua dulce de la situada en el partido de Las Saladas de este término, compuesta de cien acciones. su valor dos mil setecientas cincuenta pesetas".
El agua se depositaba en tres balsas: la primera de ellas situada al lado de la torre a través de una acequia subterránea; la segunda situada a 270 metros al Suroeste de la casa mediante una acequia a cielo abierto; y una tercera construida mucho tiempo después al Norte, a mitad de ladera de una colina.
A la galería se accedía a través de una caseta situada exactamente a 20 metros al Sur del canal aéreo del Taibilla y fue demolida a raíz de los trabajos de desmonte para construir la autovía y asfaltado del camino rural. En el interior de la casa había unas escalerillas que daban acceso a la mina.
En ese lugar había una partidor o distribuidor que derivaba el agua hacia las dos balsas situadas a ambos lados de la Torre Ibarra.
El Sr Pepito recuerda que D. Juan Ibarra insistía en la limpieza del canal y que para ello se accedía a través de la caseta y se abrían las lumbreras que acompañan a la galería en su recorrido para las faenas de drenaje. Del mismo modo para algunas obras de reparación o de excavación posteriores se contrataron mineros procedentes de Pilar de la Horadada.
De esta forma se aseguraba que el caudal de agua fuese constante y continuo para su venta.
El agua se vendía mediante subasta, que por este medio adquiría precios elevadísimos. La venta se realizaba dos veces por semana en la Torre Ibarra, tarea que realizaba D. Vicente Agulló y Juan "el Pardalet". El sistema de riego estaba dividido en "cuartos", y cada cuarto equivalía a 20 minutos.
Juan era el encargado del motor elevador de aguas situado al inicio de la galería o mina subterránea. El agua se bombeaba desde el fondo hasta la galería y también se embalsaba en un estanque situado en la superficie al lado del motor. Desde aquí el agua se impulsaba hasta una balsa situada al Norte de la finca y levantada en último lugar.
La construcción de un estanque a una cota de nivel superior era para asegurar el abastecimiento a las fincas superiores o situadas por encima del Canal de Riegos de Levante.
Estos propietarios tenían preferencia en la subasta a diferencia de los restantes, que de uno u otro modo tenían asegurada el agua a través del Canal.




balsa y acequia

De este embalse construido en los años 40 del pasado siglo XX nace una acequia que serpentea bordeando algunas pequeñas lomas y atraviesa antiguos bancales situados en la ladera Sur de la Sierra Larga. El trazado de este canal coincide con una gran boquera que recoge aguas de escorrentía actualmente en uso para el riego de unos huertos.
Según las revelaciones de algunos agricultores que han conocido el sistema en funcionamiento el agua se llegó a pagar a 800 pesetas el cuarto, suma astronómica para aquellos tiempos.
Ese coste debió estar motivado no solo por la carestía del agua, si no también por los repetidos cortes de la energía eléctrica que impedían el funcionamiento del motor durante las horas de día.
Para solucionar este problema se instaló un motor que funcionaba con gasoil para producir electricidad, garantizando así que el sistema funcionara con continuidad. El carburante se recogía en Santa Pola y era trasladado hasta la finca según la versión de Pepito.


EL POZO DE LA CASA DE LA MINA

Para la exploración del pozo y la galería subterránea el equipo que accedimos obtuvimos la autorización y permiso por parte de los dueños de la conducción y terrenos por donde ésta discurre.

El pozo esta cubierto por una caseta que ha perdido el tejado y en su interior han anidado gran cantidad de palomas entre escombros, restos de tuberías y vigas de madera.
Justo al lado había una casona conocida como "la casa de la Mina" y una balsa (ambas desaparecidas en la actualidad).
Los mas veteranos del lugar comentan que en este lugar hubo una noria de sangre a comienzos del siglo XX cuando el nivel freático del agua estaba cerca de la superficie.

El acceso al pozo es a través de un túnel. En origen en la boca había una caseta con una puerta, hoy derruida, protegiendo la entrada. En su lugar, el dueño de la finca para evitar accidentes y la visita de curiosos lo ha tapado con leña disimulando así el acceso al interior.

Túnel escalonado de acceso.

El túnel es una galería escalonada descendente de 54 metros de longitud, dos metros de altura y un metro de anchura. Dimensiones prácticamente uniformes a lo largo del recorrido. Al final hay un pozo de 16 metros de profundidad hasta el punto donde toca con el agua.
En este lugar  hay un entarimado que ocupa toda la estancia. Encima hay un motor elevador de aguas, tuberías oxidadas, cableado y gran cantidad de guano de palomas que llegan hasta aquí por una abertura en la superficie. Esta sala tiene unas medidas de 4,70 por 3 metros.
Adosada a la derecha desciende una escalera de obra en forma de caracol hasta una segunda plataforma situada a 6,40 metros por debajo de la anterior. Los escalones están totalmente cubiertos de escombros y excrementos de aves. En el pasado había una barandilla para asegurar la subida y bajada rodeando el foso.



El equipo que accedimos al lugar instalamos unos anclajes en la pared (parabolts) para establecer un pasamanos, que unido a un arnés mediante unos cabos de anclaje funcionaron como medida preventiva en caso de resbalón o traspiés.
La segunda base o plataforma esta ocupada de grandes tuberías, motores, vigas, guano, y cables colgando desde lo alto, que por extrema precaución evitamos tocar.
A 1,5 metros antes de finalizar la escalinata  hay una oquedad en la pared de ladrillo taponando una galería que avanza de Oeste a Este y que se prolonga en esa dirección por el otro lado del foso.
Según el testimonio de algunos vecinos que han conocido el sistema en funcionamiento, este pozo no fue excavado de una sola vez, si no a medida en que descendía el nivel freático.
El segundo tramo en que se desciende por la escalinata fue perforado en los años 40 del siglo XX persiguiendo un caudal a mayor profundidad. Eso puede explicar la existencia de la galería comentada a este nivel y que fueron colmatadas para siempre acumulando en su interior los escombros de la excavación.


espeleólogo en el interior de la galería colmatada

Al lado hay lo que ha primera vista parece una hornacina tapiada por una delgada capa de ladrillo. Derribamos esa pared. Al otro lado hay un pequeño túnel que finaliza a los dos metros. Posiblemente fuera excavado y usado para resguardar material o aperos en la construcción del pozo.
Uno de los miembros del equipo se asomo al foso asegurándose a la plataforma usando las vigas que la sostienen para observar por debajo de ella, comprobando la ausencia de otras galerías.

inspección de galerías inferiores


EXPLORACIÓN DE LA GALERÍA SUBTERRÁNEA

Lumbrera de acceso

Desde aquí volvimos a la superficie y bajamos por una lumbrera situada a escasos metros al Oeste del pozo anterior. Para el descuelgue utilizamos dos árboles como anclajes naturales y descendimos 10,50 metros hasta una galería
Orientado hacia el Oeste hay un túnel de 33 metros de recorrido, 1,55 metros de altura y 0,65 metros de anchura, que finaliza en un muro con una abertura. En el interior hay un montón de escombros y cascotes taponando la galería sin posibilidad de continuar. En ese lugar hay una pequeña colonia de murciélagos.
Podemos interpretar que el murete sirviera para contener el agua en el lado opuesto  hasta alcanzar un caudal considerable y que circulara posteriormente por el canal


Todo pronostica la prolongación de la mina en esa dirección, aunque en la superficie no hemos descubierto ninguna lumbrera o pozo.
Este tramo esta excavado directamente en el terreno y se observan gran cantidad de nichos o lucernarios en lo alto de la pared a muy corta distancia entre ellos, y uno mas grande a la entrada excavado para ubicar una lampara.

las flechas indican la situación de los nichos para ubicar candiles.

De nuevo en la lumbrera de bajada, hay una galería hacia el Este en un minado con unas dimensiones de 1,77 metros de altura por 0,63 metros de anchura. Esta excavado a golpe de picoleta y se encuentra en buenas condiciones. Las marcas de las herramientas sobre la pared indican que este sector se excavó en sentido contrario al de nuestra marcha.
Hay excavados nichos o lucernarios a media altura en la pared y en el vértice de ésta con el techo a corta distancia entre ellos. Se observan escombros (botellas, toneles..) abandonados.
A 21,80 metros de la lumbrera en un recorrido sinuoso, hay una oquedad a la derecha con luz exterior y una tubería llena de excrementos de palomas. Continuamos 7 metros mas y a la derecha hay un pequeño murete con una galería escalonada descendente que va a parar a un pozo con el fondo lleno de agua corrompida. A lo largo del foso, enfrente desde nuestra posición, hay una escalera metálica, tuberías y vigas, donde las palomas han improvisado un palomar.
Este foso es el mismo al que se accede a través del túnel. Por debajo se observa la escalera de obra por la que descendimos con anterioridad.


Durante 11 metros mas la galería alcanza una altitud de 1,85 metros y una anchura de 0,65 metros hasta llegar a una lumbrera de forma rectangular tapada en la superficie.
Seguidamente la mina culebrea suavemente durante 39 metros mas orientándose hacia el Sureste, con unas dimensiones idénticas al tramo precedente hasta llegar a la próxima lumbrera. En este tramo también se observan gran cantidad de nichos para ubicar candiles. La lumbrera es de forma circular, cerrada en lo alto pero con una rotura que permite levemente el paso de la luz. Debajo de ella, en el suelo, hay un derrumbe que se salva con facilidad.
A continuación la galería continúa en dirección SE con un suave balanceo. Está excavada sobre tierra arenisca de color amarillo idéntica a los tres primeros tramos de la Mina de Galán situada en las cercanías. Alcanza una altura de 2,50 metros por 0,80 metros de altura. Observamos también un revoco de piedra y cemento hidráulico en el techo que se extiende sobre la pared. A 33 metros del respiradero se encuentra la siguiente lumbrera que permite que la luz del sol ilumine ampliamente la galería.
La lumbrera se encuentra ligeramente escorada a un lado y no coincide verticalmente sobre la mina. Debajo hay excavada una estancia con una bóveda a la izquierda y un pozo excavado revestido con cemento sin ninguna otra galería inferior. A continuación hay un foso con agua estancada corrompida, con gran cantidad de guano de palomas que anidan en su interior.

En la fotografía siguiente: a la derecha del espeleólogo está la lumbrera de gran amplitud, posiblemente para bajar la maquinaria ubicada en este lugar; detrás y a la izquierda hay un foso con agua y un pozo. En origen esta sala estuvo recubierta de cemento hidráulico.


Enfrente la galería continua y sobre ella hay excavada otra que finaliza a 5,80 metros. La galería inferior tiene marcas de agua y no tiene ningún paramento en las paredes, salvo el techo, que está construido con cemento hidráulico y sirve de base a la galería superior.
Desde aquí la mina adopta un perfil desigual con altibajos. El suelo esta cubierto con una gruesa capa de cieno y la altura alcanza hasta los 3,08 metros hasta la siguiente lumbrera que se eleva hasta las superficie con forma redondeada. Este tramo entre los dos respiraderos tiene una longitud de 18 metros.
A continuación el tramo que media hasta la siguiente lumbrera tiene una longitud de 42 metros. A partir de aquí hay agua retenida en el suelo que estará presente hasta el fin del recorrido. Durante los primeros 25 metros el techo tiene una altitud de 4 metros. A esa distancia comienza una galería por encima que avanza paralela hasta el próximo respiradero. Hasta ese tramo trabajado a un nivel superior han llegado algunas palomas desde el exterior.


La lumbrera es cuadrada y sus paredes están construidas con piedras unidas con argamasa. Está tapada en la superficie pero con una abertura.
La mina continúa oscilante hasta el siguiente respiradero durante una distancia de 43 metros. Durante los primeros metros las paredes no están recubiertas y no hay signos de que lo hayan estado. El techo tiene una curvatura y está reforzado con cemento. A continuación hay grandes piedras horizontales disminuyendo la altura de la galería. Seguidamente el hastial de la mina está cubierto en parte de cemento hidráulico (a tramos desaparecido), hasta la lumbrera.
En este lugar hay un graffiti realizado con un carboncillo y algunas fechas ilegibles sobre las paredes.


Inscripción de Antonio Martinez Marco

A continuación el barro acumulado en el suelo entorpece la marcha. El paramento que cubre las paredes ha caído y en algunos tramos está abombado y se desploma  con el mas mínimo roce. La apariencia del techo sin embargo es sólida y debe ser fruto de las últimas reparaciones efectuadas en la mina. Sobre el suelo hay pequeños derrumbes y el deambular cada vez es mas dificultoso.
Este último segmento tiene una longitud de 45 metros que finaliza en una lumbrera cuadrada cerrada en lo alto.
Grandes cantidades de fango acumulado en el suelo dificultan en extremo la marcha. El barro cede a cada paso que se da y el agua llega a la cintura. Hay grandes masas de tierra desplomada de la pared. Solo el techo no da muestras de debilitamiento. Durante un trecho esta recubierto de cemento y de repente aparece cubierto de grandes piedras horizontales  apoyadas sobre las paredes.
Estas, en los tramos en que se conservan en buen estado están enlucidas con cemento hidráulico perfectamente lisas y rectas, hasta llegar a otra lumbrera.


Este tramo tiene una longitud de 42 metros. El respiradero es cuadrado y realizado con piedra y cemento a corta distancia de la superficie.
Seguidamente el estado de la galería empeora. El lodo casi impide continuar, y para hacerlo, hay que evitar tocar las paredes para evitar desplomes.



Las paredes aparecen desconchadas y el cemento que las recubre se ha despegado. El techo vuelve a adquirir una ligera curvatura, enlucido de cemento.
A medida que se avanza la altitud de la galería disminuye a consecuencia de la gran cantidad de cieno bajo de nuestros pies y la obstrucción de la mina unos metros adelante.



A 29 metros del último respiradero se encuentra otra lumbrera repleta de escombros que ha colmatado la galería e impide su continuidad.
Durante los últimos metros hay que avanzar arrastrado por encima del barro. En este lugar hay gran cantidad de esqueletos de pequeños animales, caracoles y raíces.

Taponamiento de la galería


Desde este punto el canal debe continuar durante 190 metros hasta la caseta de acceso que había situada cerca de la Torre, con una lumbrera mas reconocida sobre el terreno.

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La galería y los pozos de acceso o lumbreras han sido objeto de repetidas reparaciones mientras el acueducto estuvo en uso como así lo han afirmado algunos vecinos. Estas modificaciones fueron llevadas a cabo bajo la dirección del Ingeniero Juan Ibarra, marido de Rafaela Cruz y dueña de la finca.
Visto el tipo constructivo en que se encuentran los dos últimos tramos explorados de la mina, cabe la posibilidad que para su ejecución se realizase una zanja sobre el terreno, a continuación se construyesen las paredes y fuese tapado posteriormente con grandes piedras horizontales y cubiertos en último lugar con la tierra retirada.
En la exploración llama la atención la gran altitud que alcanza la excavación en algunos sectores y la apariencia de dos galerías paralelas.
J.M. Millán, espeleólogo e investigador de las minas de agua en Andalucía sugiere que el minado se construyó siguiendo un conducto natural respetando la inclinación del canal en torno a 1%. Hay veces en que este conducto pre-existente alcanza gran amplitud originando una galería de techos altos (hasta 5 metros en este caso). Lo que se ha hecho es limitar la altura de la galería con una bóveda de cañón para aislarla de la parte superior, compuesta de un terreno blando y con riesgo de desplome ya que se encuentra cerca de la superficie.
Los pozos de aireación o lumbreras que hay repartidos a lo largo del canal no guardan una similitud entre ellos ya que algunos son perfectamente redondos, otros rectangulares y los restantes cuadrados.
Alguno de estos últimos están perfectamente rematados en toda su altitud con piedras y cemento dando sensación de solidez.
El equipo accedió por una de estas lumbreras y se contabilizaron un total de doce, pudiendo haber una u dos mas en dirección a la Torre.
La longitud total de la galería es de 400 metros.

Las fotografías siguientes corresponden a algunas lumbreras vistas desde el interior de la galería:

Pozo por el que accedió el equipo

 

 

Según la información recopilada sobre el paraje, la mina es anterior a la intervención de Juan Ibarra y según los estudios realizados podemos llegar a la conclusión de que se trata de la "Fuente de Saladas" cuyas primeras excavaciones fueron llevadas a cabo por D. José Brú y Piqueres.
En el Archivo Municipal de Elche hay un documento firmado por dos ganaderos fechado en el año 1900 donde reclaman "el derecho que les asiste a que se reponga el abrevadero que existía en la partida de las Saladas surtido por las aguas de la fuente de la mina".


Miembros del equipo.
- Olga pérez
- Vicente Gómez
- Rafael Santacreu
- Sergio Gez

Fuentes Consultadas:

- Juan Francisco Mollá. Investigador local y autor del espléndido blog Historia de Torrellano.
- José Agulló Candela. Investigador local
- José Agulló. Antiguo empleado de la Torre Ibarra
- Jose Antonio "escurina". Propietario y usuario de las aguas de la mina
- Juan. Agricultor en el Fondet dels Piñols.
- Fernando Soler y Diego Ferrández. Parientes de Dña Rafaela Cruz
- Jose Millán Naranjo. Asociación andaluza de exploraciones subterráneas
- Archivo Histórico Municipal de Elche.
- Archivo Histórico Provincial de Alicante.




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