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lunes, 14 de noviembre de 2022

LAS FAMILIAS GINER-CERDÁ Y MARTINEZ-OROZCO EN EL BARRANC DE L´ARC

"Seguimos bordeando la orilla izquierda del Barranco del Arc, empotrado entre dos cordilleras de montañas todo piedra, con sus picos y cuevas albergue de aves de rapiña, picos y cuevas que encierran en su silencio lo sorprendente de su fantasía, el peñón Divino, la cueva de la señora Encantada. Cerrando estas paralelas montañas en el cercano horizonte, se encuentra el Contador ese desfiladero que es el tránsito forzoso para el caminante que se dirija a Benimantell, al que la fantasía popular atribuye la leyenda, que los pastores utilizaban ese estrecho corte entre dos piedras, al hacer pasar por allí sus numerosos rebaños, obligar a sus ovejas ir de a uno, contándolas fácilmente para saber el numero exacto de ellas que llevaban al encierro"

Estas líneas forman parte de la pequeña crónica realizada por un viajero a su paso por el pueblo de Sella en el año 1927, cuando a lomos de su jumento negro se adentra en el Barranc de L´Arc.

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El barranco encabeza su descenso en las estribaciones de las lomas del Malladar y Penyó Roc en el término de Benimantell y serpentea hasta su confluencia con el Rio de Sella.
La línea divisoria que separa ambas poblaciones se encuentra unos metros aguas abajo del nacimiento de la Font de L´Arc. Desde ahí y siguiendo el curso del río que serpentea al lado del camino carretero, se encuentran: les Cases de L´Arc, la Casa de Seba, el Mas de Mira, la Bodegueta y les Muletes.
Mas arriba y alejadas del río están ubicadas: les Cases d´Isidor, el Mas de Cantacucos y las dos casas del Penyó Prim.

Es un entorno con unas vistas privilegiadas del Alt de Tafarmaig y Penyó Prim al Sur; las cimas del Contador hacia el Este; y la gran mole rocosa que separa el Barranc de L´Arc con el de Tagarina al Norte.

Cueva del Divino

En la serranía que rodea el valle hay varios abrigos que sirvieron como cobijo para el ganado y otros que conservan pinturas rupestres, donde también se ha encontrado cerámica antigua de la edad del bronce y otras de época ibérica y romana. Del mismo modo aún puede observarse grandes extensiones de terreno abancalado, algunos de ellos todavía productivos, que sirvieron de sustento para los moradores del Barranc de L´Arc.
Son numerosas las fuentes de agua dulce que sirvieron para el abastecimiento humano y animal de los habitantes del barranco. Se pueden citar por ejemplo: el nacimiento que fluye al Sur del Penyó Prim y que surtía a la finca; el alcavón por el cual salen las aguas del Mas de Cantacucos; la fuente del Mas de Les Muletes; el alcavón del Mas de la Bodega; el nacimiento de agua de Les Cases de l´Arc; la fuente que nace al fondo del barranco denominada Font del Cirer; la Font del vidrier; la Font de L´Arc; y la Font de L ´Alcantara.


Fuente del Mas de La Bodega

LAS POSESIONES DE ANTONIO GINER CERDÁ EN EL BARRANC DE L´ARC

Gran parte de estas tierras pertenecieron al vecino de Sella, el acaudalado Antonio Giner Cerdá. El Sr Giner fue nieto del descubridor del mítico "tesoro del Divino" D. Josep Giner Giner, apodado el "agüelo Giner".
Antonio Giner nació el 29 de Septiembre de 1823 y falleció el 20 de Septiembre de 1873. Contrajo matrimonio con Dña Elvira Llobet Gascó y fruto de este matrimonio nacieron Elvira, Carolina, Adela, Rogelia, Jose Ernesto, Antonio Amadeo y José María.
Antonio fue Alcalde de Sella y propietario de grandes extensiones de terreno. Rivalizó y fue enemigo acérrimo del influyente Juan Bautista Thous y Carrera cuyo poder se extendía por los municipios de Altea, Benidorm, Villajoyosa, hasta Sella.

A raíz de la Ley de desamortización de Madoz de 1 de Mayo de 1855 y el posterior decreto de 11 de Julio de 1856 en que se autorizaba la venta de los censos y foros del estado y los bienes de propios y comunes de los municipios, el citado Giner y otros potentados de las poblaciones limítrofes se lanzaron a la compra de los montes del valle del Arc.
Así por ejemplo D. José Ventura de Orduña y Feliu natural de Guadalest adquirió "un monte denominado Carrascal de Sirventa... productivo de leñas bajas y pastos... de sesenta y tres jornales. Linda por Norte punto llamado del Contador; por Este con las heredades denominadas de Maja, con la de Papachies y Torre de Dalt; por Sur con las heredades de D. José Cerdá y con la denominada del Contador; y por Oeste con el collado de Sirventa..".

Por su parte Antonio Giner  compro por un precio de 100 escudos y 200 milésimas "un monte denominado Serreta de Sirventa y Coto" de buenos pastos equivalentes a cinco jornales. "linda por Norte con el barranco denominado Peñó Prim; por Este con la Foya denominada de Sirventa; por Sur con el colladet de Sirventa, propiedad del mismo D. Antonio Giner; y por Oeste con tierras propias de Antonio Giner".

Seguidamente en representación de su madre Dña Maria Cerdá y Cerdá, viuda de José Giner adquiere "un monte denominado Peño Roch y Peñes Roches de abundantes pastos de buena calidad... El monte Peñón Roch linda por Norte con la cumbre de la misma peña; Este con el contador; Sur con la propiedad de Antonio Giner y otros; y Oeste con el pasito de la peña de Martinez, propiedad inculta de D. José Ventura de Orduña, o séa por el barrranquito que desde la peña de Martinez se dirige hacia abajo hasta las tierras de Tomás García de Indoro.. de 64 jornales... El llamado Peñes Roches linda por Norte con tierras de Francisco Sapena; Este con el pasito de la peña de Martinez, alto de la misma peña hacia el Puerto del Arc; y Oeste con tierras de Vicente Bou, hondonada arriba hasta el camino del Puerto del Arc.. de 12 jornales...
...Y otro monte denominado Solana del Arc, Pla de Saleres, (¿?) de Nofre y Umbría Foya de Lluch... sus productos son escasas leñas y pastos regulares... de 258 jornales de extensión.."
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Según se deja entrever en el libro de Natividad Martínez sobre la historia de Sella, el patrimonio de los Giner - Cerdá procedía del tesoro encontrado en el Peñón del Divino. De ser cierta esta teoría el Agüelo Giner traspasaría sus bienes a sus dos hijos Antonio y José, y tras el fallecimiento de estos siendo aún jóvenes, a su hija política María Cerdá y Cerdá, y posteriormente a uno de sus nietos Antonio Giner y Cerdá, cuyo apodo era "El señor Toni".

Arbol genealógico

Tras su fallecimiento la fortuna familiar en manos de su mujer y sus herederos menguó vertiginosamente debido a la mala administración de los bienes. En el año 1877 su viuda Elvira Llobet subasta la superficie maderable de un pinar en el Barranc del Arc como así queda plasmado en El Graduador de 11 de Julio de 1877.



Tres años mas tarde solicita la subasta pública de varios terrenos para saldar las deudas de sus hijos menores. En la documentación se puede leer: una heredad denominada del Contador, llamada también del Cojo; la Casa de Seva y las Casas de L´Arc. Estas últimas la componían dos heredades: Arc de Arriba y Arc de Abajo.
La heredad del Contador estaba compuesta de una casita de campo, corral de ganado y era de trillar, de una extensión de 77 jornales de tierra compuesta de almendros, cereales, viña y pastos.
El Arc de Abajo estaba compuesta de una casa de labor con dos navadas, un aprisco y era de trillar de una extensión de 210,5 jornales de tierra, de los cuales 150 eran pastos de ganados, con productos de esparto y leñas situados en la Solana del Arc.
El Arc de Arriba compuesta de casa de labor, aprisco y era de trillar tenía una extensión de 217,5 jornales de cereales, algarrobos, olivos, frutales, viña, pinos, encinas y 140 jornales de monte duro con espartos y pastos.
Las Casas de L´Arc en la fecha en la que se realizó la subasta (año 1880), estaban hipotecadas a favor del Baron de Mayals D. Alejandro Harmsen Garcia.

Cases de L´Arc

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En este punto volvemos de nuevo a la crónica de nuestro viajero a comienzos del pasado siglo XX.
"Después de recorrer casi todo ese barranco, en el que predomina una vegetación exhuberante, en el que tan pronto se respira el perfume penetrante intenso, del azahar, del jazmin y de variadas plantas olorosas, como la brisa sarra y fortalecedora del pino; en el que nuestra vista se embelesa y estacia a cada momento en la contemplación de esa alfombra multicolor producida por sus árboles y plantas de sus huertas, los que con mas o menos intensidad tapizan las orillas del barranco, divisamos, descubrimos, entre un verde claro de los almendros en plena producción, sobre los que resalta; la techumbre de una casa, de una mansión, de un nido albergue de una familia; es el tejado de la de Muletes. ¡Muletes! es la denominación de esa finca enclavada en el comienzo del barranco del Arc, extensa, productiva, pintoresca, caudal inagotable de motivos pictóricos; es la residencia quieta, tranquila, apacible, encantadora, donde los señores de Martinez Orozco pasan unos muy pocos días en la estación estival...".



Hoy en día, casi cien años después, se perciben las mismas sensaciones de nuestro viajero al deambular por el valle de L´Arc. Ya no existe el trasiego de las gentes que habitaban estas masías, y gran parte de los terrenos cultivables han sido invadidos por la vegetación salvaje; pero queda el encanto, la armonía y la paz de este lugar.
"Es el refugio del bien estar, el descanso de la actividad cerebral, el cerebro de la salud perdida, el aletargamiento de todas las facultades del hombre, que al encontrarse circundado de tan agradable ambiente, satisfecho saborea los deleites, las emociones placenteras de una vida propia de un paraíso".

Nunca he podido averiguar el origen del título de la finca "Muletes". Ninguna de las personas que han vivido en esa casa, ni cuidadores de la finca, ni vecinos lo saben.
Tampoco lo conoce nuestro viajero a pesar de sus pesquisas por averiguarlo:
"Mas de una vez cabiloso quise indagar el origen de Muletes, todo fue en vano, pensé si su primer poseedor tuviese dificultad de andar y se valiese de ese palo con travesaño por encima para afirmarse y apoyarse y ello fuese bastante para darle tal significación. Otras reflexioné, si un par de híbridos, que llamasen poderosamente la atención por su perfección, esbeltez y belleza, alcanzasen tan gran nombre que ello fuese suficiente para dar el título de Muletes".

Sobre la descripción de los terrenos podemos hacernos una idea a raíz de los edictos publicados en la Gaceta de Madrid de los años 1897 y 1906, donde a instancias del Banco Hipotecario de España sobre secuestro y enajenación de fincas hipotecadas por D. Pedro Martinez y Martinez, se sacan a la venta en pública subasta:
"Una heredad llamada Muletes, en la partida del Barranco de Haro (Arc), término municipal de Benimantell....., plantada de almendros, olivos, viñas y tierras muertas, de veintidos jornales...; con casa habitación y morada, que consta de planta baja, bodega, cocina y dos pisos altos, con sus dependencias de corral para encerrar ganados, lagar, habitación del colono y una ermita, formando todo un solo edificio de 1600 metros cuadrados... Otra heredad llamada Muletes, en el camino, término y partido de Muletes, que es parte de la hacienda conocida por dicho nombre, de cabida cuatro hectáreas, noventa y ocho áreas y sesenta centiáreas secano, con arbolado; cuarenta y cuatro hectáreas, siete áreas y cuarenta centiáreas de secano de viña, y nueve hectáreas, noventa y siete áreas y veinte centiáreas de monte...".

Dejando a un lado el resultado final de la subasta comentada, la finca perteneció a Francisco Martínez-Orozco Martínez.
F. Martinez nació en Altea el 27 de Octubre de 1865 aunque buena parte de su vida profesional la paso en Murcia, Cartagena y Madrid. En su juventud se interesó por la literatura publicando el poema "Mensajera" en el año 1886. Posteriormente realizó otras composiciones, muchas de ellas publicadas en la prensa local, como la impresa el 3 de Mayo de 1899 en el Heraldo de Alcoy titulada "Peladillas de Alcoy".



En el año 1893 fue nombrado fiscal municipal de la Ciudad de Murcia, y en 1898 tomó posesión del cargo de Oficial tercero de la delegación de Hacienda de la provincia.
Teniendo su residencia en Murcia solicita en el año 1900 la concesión de varias pertenencias mineras en el término de Mazarrón, denominadas: Marianela en el paraje de Las Moreras, y la mina Altea en el sitio de Cueva Ahumada.
En el año 1914 publica una obra titulada "Procedimiento Económico-Administrativo".
El 10 de Febrero de 1931 es nombrado por el Ministro de Hacienda, Jefe de administración de primera clase del cuerpo general de la Hacienda Pública y de segunda clase del mismo cuerpo adscrito a la Delegación del gobierno cerca de la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos. 
En el año 1961 a la edad de 96 años elabora un opúsculo titulado "Altea: Panoramas difuminados por el tiempo"
Estas páginas están dedicadas al pueblo que le vio nacer y los motivos para hacerlo según sus propias palabras eran: "en primer lugar el egoísmo de darme gusto, el placer de rememorar cosas de mi juventud, con unas pinceladas de regocijo y de emotividad... Y por tanto, eso tan solo pretenden ser mis panoramas; el entretenimiento del pensamiento de un viejo, que lleva en sí el principio vital de amor a su pueblo".



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Es posible que el Sr Orozco debido a su intensa vida profesional solo visitase la finca de Muletes de forma esporádica como residencia vacacional.
Tratando de averiguar mas sobre el tema pude conversar con dos personas que pasaron su infancia y parte de su juventud como caseros en la casa de Muletes, aparte de recoger testimonios de otras que conocieron la finca cuando era productiva.
En aquellos años, en el ecuador del siglo XX, en la finca había gran cantidad de almendros y árboles frutales, y el agua nacía de un pequeño alcavón y se depositaba directamente en una balsa donde había un lavadero anexo.
Este pequeño sistema hidráulico apenas es apreciable en la actualidad debido al abandono y al crecimiento de la vegetación en su interior.
Los caseros que cuidaban por entonces la finca recuerdan la visita de "los Sres de Morata que tenían una editorial muy importante en Madrid y que ellos eran los propietarios" según sus palabras.

La propiedad de la finca, al menos hasta el año 2013, corresponde a la familia Morata como queda patente en un edicto del BOPA de ese año, con el expediente instado por Caridad Morata Martinez-Orozco, Elena Martinez-Orozco Dupuy, Florentina Morata Martinez-Orozco, Francisco Martinez-Orozco Dupuy, Jose María Martinez-Orozco y Mercedes Morata Martinez-Orozco sobre concesión de aguas en este mismo lugar.
Ver rama intermedia del árbol genealógico.

Arbol genealógico


Enlaces destacados:

martes, 25 de septiembre de 2012

LA COVA POLIDA

Ruta realizada el 23 de Septiembre de 2012

La Cova Polida está situada en la vertiente noreste de la cresta del Malladar en el término municipal de Benimantell. Está bien escondida y en el pasado dió cobijo a pastores. Esta es la razón por la que creímos en un principio que la cueva no sería muy visitada y se conservara en relativo buen estado.

Para llegar a ella en vehículo se puede acceder por dos lugares; Tomando como punto de inicio el Restaurante El Trestellador y siguiendo el  PR-9 o Camí del Comptador hasta llegar al paso del mismo nombre, o bien desde Sella. Los cuatro miembros que realizamos esta ruta elegimos trasladarnos desde Sella a través del PR-9 paralelos al Barranc de L´Arc hasta llegar a les Cases D´Isidor, donde abandonamos el coche e iniciamos la ruta a pie en las coordenadas 38º 38' 23.95" N   0º 11' 59.89" W

Desde aquí continuamos por el PR-9; pronto el camino empieza a ascender bruscamente. Ignoramos los dos caminos que salen a la derecha que nos llevan a Cantacucos y seguimos por el principal hasta llegar al punto más alto donde se encuentra el Pas de Contador a 922 msnm, entre el Malladar y el Penyó Roc. Llamado así porque en el pasado los pastores utilizaban este estrecho para contar el ganado. Con el tiempo este paso fué ensanchado para el paso de carros y vehículos.

Pas de Contador desde su lado norte. Al fondo la cresta del Malladar

Desde este punto el camino empieza a descender. Cuando hemos recorrido 600 metros desde el paso, aparece una senda a la derecha que avanza en una pronunciada pendiente. El sendero está perfectamente perfilado rodeado de pinos, brezo; de plantas aromáticas como romero y tomillo; otras espinosas como enebros, aliagas y coscoja, y algún ejemplar desperdigado de escaramujo. Vemos a la derecha una barrancada donde las piedras están cubiertas de hiedra.

Cuando ya llevamos unos 480 metros por este sendero, nace una senda a la derecha en dirección sur. Hay que avanzar por ella hasta llegar un momento en que desaparece bruscamente.

Vista desde la senda de los peñascos a los que nos dirigimos

A partir de aquí empieza un recorrido muy interesante andando sobre piedras y rocas desprendidas. Sobre algunas de ellas se adivinan puntos rojos ya desteñidos y algunos casi invisibles que indican la dirección a seguir. Continuamos prestando atención e intuyendo el camino correcto.
Pasamos entre dos grandes rocas, una apoyada sobre la otra.


En algunos puntos parece que hay antiguos mojones de piedra indicativos del recorrido, y los seguimos, avanzando por el camino que nos parece más obvio.
Pasamos a través de una estrecha grieta entre dos rocas donde solo cabe el cuerpo de una persona.


Seguimos andando por vericuetos. Hay que prestar atención por donde se pisa ya que andamos sobre rocas desprendidas que dejan grandes grietas entre ellas.
Para continuar hay que esquivar una pequeña sima llamada Avenc del Camí de la Polida. Bautizada así por los miembros del Centro Excursionista de Alcoy. se trata de una oquedad de 6 metros de profundidad y 20 metros de largo.
Una vez salvados estos obstáculos vemos enfrente nuestra grandes peñascos tapizados de hiedra, donde hizo su aparición una cabra que no se asustó al vernos.


Avanzamos en dirección donde se encuentra el animal y continuar por una profunda brecha entre dos rocas, entre las que hay cuatro piedras encajadas a distintos niveles.
Cuando llegamos al final de esta estrechez, observamos una grieta en el suelo de unos 2.5 metros de alta por donde tenemos que bajar sin demasiada dificultad.


Una vez bajo, enfrente nuestra y mirando al sur, bajo una gran enredadera que cubre un peñasco se encuentran las entradas a la cueva.
Justo delante de las entradas hay una gran roca cortada como "a cuchillo" donde encaramándose a ella hay unas vistas espléndidas destacándose al fondo la Sierra de Bernia.


La otra entrada se encuentra justo a la izquierda tapada por la roca de la foto.
Nos tomamos un descanso y nos disponemos a entrar. Esta cueva ya fue visitada, descrita y topografiada perfectamente por R. Pla Salvador y F. Pavia Alemany del centro excursionista de Alcoy.

Podemos entrar por cualquiera de las dos bocas que nos llevan a la sala de entrada. Nada mas a entrar, a escasos metros hay una columna desde el techo hasta el suelo.

Sala de entrada y columna

A pesar de que la cueva se encuentra en un sitio muy poco accesible, comprobamos de inmediato que  también ha sido "saqueada" y maltratada. Prueba de ello son las numerosas estalactitas y concreciones calcáreas rotas desperdigadas por el suelo.
Los topógrafos R. Plá y F. Pavía describen minuciosamente la caverna dividiéndola en 7 salas. Nosotros que somos profanos en la materia nos limitamos a visitar toda la estancia sin hacer demasiado caso al plano de los expertos.

Sala de las columnas
Gran columna




En las fotos solo se reflejan partes de la cueva digamos "intactos" ya que como he comentado más arriba hay multitud de estalactitas y estalagmitas rotas por el suelo. Además de inscripciones hechas por los excursionistas para dejar constancia de su paso por aquí.
Al final de la cueva hay una pequeña estancia donde alguien puso un altar y una pequeña estatua de un buda. La estancia se llama "La sala del buda". Aquí se observan pequeños estanques estalagmíticos llamados "gours".

Sala del Buda

Una vez llegados aquí nos dispusimos a recorrer la totalidad de la cueva intentando seguir el plano de los topógrafos y fotografiando algunos pequeños recovecos intactos donde los vándalos no han llegado.

Una vez en el exterior, almuerzo y fotos del grupo en lo alto de la roca frente a la entrada de la caverna observando el espléndido paisaje y vuelta por el mismo camino.

martes, 10 de abril de 2012

FUENTES Y MASIAS DE BENIMANTELL

Esta ruta coincide en algunos puntos con mi anterior recorrido que titulé L´Arc - Sirventa - El Morer. En esta ocasión se trata de conocer las masías y las fuentes de agua que se encuentran al sur del término municipal de Benimantell, lindando con Sella y Finestrat
Muchas de estas Masías estuvieron habitadas por vecinos de Sella y sus antepasados, por proximidad, ya que se encuentran más cerca de esta localidad que de Benimantell.
He tenido ocasión de poder hablar con muchas personas que a lo largo de su infancia y juventud e incluso hoy en día, han vivido o han pasado grandes temporadas en estas fincas.
Muchas de éstas construcciones se encuentran en ruinas, otras han sufrido modificaciones a lo largo del tiempo y ya en nada se parecen a su modelo original, y algunas de ellas se encuentran en un estado aceptable de conservación.

Unos metros antes de llegar al Refugio de L´Arc, comienza el término municipal de Benimantell. Justo al lado del refugio, frecuentado todo el año por escaladores, está la Font de L´Arc comentada en otro artículo de este blog
Siguiendo por el camino de Benimantell, o PR-CV 9: unos metros adelante a nuestra izquierda, en lo alto, aparece el Mas de Mira y un pequeño caserío denominado Les Cases de L´Arc de Canonge. Es un pequeño conjunto de casas, alguna de ellas remodelada y habitada. En el pasado este caserío tenía un nacimiento de agua y un abrevadero al lado de las viviendas. De aquí parte un camino hacia el barranco donde está situada la Font del Cirer.

 Cases de L´Arc

Font del Cirer

Esta fuente vierte el agua en una pequeña pileta. El nacimiento esta un poco mas arriba y sale a través de una pequeña canalización subterránea. Justo al lado de la fuente se ven restos de una acequia antigua imposible de seguir aguas arriba porque la maleza lo impide.
Continuamos por el otro lado del cauce y seguimos por el camino que nos lleva al Este. Seguimos siempre en la misma dirección ignorando las sendas y caminos que salen por los lados, dejando una vieja cabaña de cazadores a la derecha. 
Pronto el camino se convierte en un sendero. En la próxima intersección sale un camino a la izquierda que nos lleva a la Casa Naruna, y si continuamos recto llegamos al siguiente manantial. Se trata del alcavón y la balsa con lavadero del Mas de La Bodega.

                         

Alcavón y balsa del Mas de La Bodega

En el Noreste de la finca, al lado de unos cuidados bancales se encuentra la fuente del Mas de Les Muletes. Es una balsa que se alimentaba de una pequeña mina de agua y que daba servicio a un abrevadero.


Balsa y alcavón

Tapadas por la maleza se pueden observar restos de antiguas acequias por el margen del río y un pequeño acueducto semioculto.
El Mas de Les Muletes fué en el pasado un punto importante de reunión de las gentes que vivían en los vecinos Masos de L´Arc de Canonge, de Cantacucos y del Penyó Prim.
Durante muchos años, y aún hoy en día se celebra una pequeña procesión desde este lugar según me comentan antiguos moradores de éste lugar.
Pese a que estas Masías no están ocupadas durante todo el año, los campos que las circundan están esmeradamente cuidados. Mantenimiento que lleva un vecino de Sella.

 Mas La Bodega

Mas Les Muletes

Seguimos ahora por el camino de Benimantell en dirección al  Penyo Roc. Nos encontramos a la derecha del camino con Las Cases D´Isidor. Reacondicionada en algunas partes y en muy mal estado en las restantes.

Cases D´Isidor

A 500 metros hay un cruce de caminos; el que asciende nos lleva a Benimantell pasando por el Pas de Comptador, asi que, nosotros seguimos por el de la derecha hasta llegar al Mas de Cantacucos.
En los alrededores del caserón el aspecto es lamentable y bochornoso. Está lleno de basura, de hierros y colchones tirados por el terreno; nada que ver con el impecable aspecto que ofrecía el campo hasta aquí y del que veremos después.
El Mas parece que ha sufrido constantes remodelaciones a través del tiempo, sin ningún gusto.
En resumen, nada de lo que se ve, se parece a lo que fué.

Esta Masía sí contaba con un manantial propio de agua que nacía de un alcavón, conducida por una acequia hacia una balsa. Aún continúa saliendo agua.


 Mas de Cantacucos

Nacimiento de agua en Cantacucos

Continuamos por la vertiente norte del Carrascal ignorando el camino que sale a la izquierda. Se nota que la via por la que andamos no tiene apenas tránsito. Esta acaba cuando llegamos a las dos Masías del Penyó Prim. Una es la que aparece enfrente nuestra al finalizar el camino en estado ruinoso; la siguiente se encuentra unos metros al oeste a un nivel mas bajo también en ruinas, aunque conserva parte de la casa todavía en pie.
He tenido la oportunidad de hablar con un señor que vivió aquí más de 40 años junto con su familia. En sus buenos tiempos ésta finca tenía más de "150 ovejas, dos machos y una mula".
Me comenta como en invierno, había días enteros en que no podían salir de la finca cuando nevaba demasiado. Relata con claridad como era la vida entonces; el trasiego de personas y carromatos; las idas y venidas a la fuentes para llenar cántaros de agua sobre del lomo de un caballo... en fin, muy interesante.
En la actualidad este lugar pertenece a una familia de Madrid.

Aquí se nota que la mano del hombre no ha hecho mella. A nuestro alrededor todo son flores y plantas olorosas, y el paisaje es majestuoso desde esta altura.


Masías del Penyó Prim

No podía faltarle una fuente, o mejor dicho dos. Detrás de la primera Masía nace una empedrada senda que nos lleva al sur en sentido ascendente. En el camino encontramos la Font del Penyó Prim.
El agua cae primero sobre una alberca; a la izquierda semioculto por un carrizo, hay un abrevadero y a la derecha una balsa con un lavadero.
El abrevadero tiene 40 centímetros de anchura y 3,40 metros de largo.
Por el mismo camino antes de llegar a la fuente mencionada, hay otra oculta por la vegetación, situada a un nivel superior.


Fuente y abrevadero del Penyó Prim

Se continua por la senda que atraviesa antiguos campos de cultivos. Pasamos al lado de unas ruinas hasta enlazar con el sendero que une el Penyó Roc con la partida de Sirventa.
Estos terrenos pertenecieron en el pasado a la Casa de Alba.
El sendero tiene una inclinación ascendente y el paisaje sigue siendo impresionante. Llega un momento en que empezamos a descender por la senda que parece recortada justo a la anchura de una persona.
Casi al final hay unas señales indicadoras escritas en una piedra señalizando El Goleró por un lado y Sirventa por otro.
Hacia este lugar me dirijo.
Antiguamente y según una persona que conoce bien la zona dice que habían dos casonas; Sirventa de Dalt y Sirventa de Baix. En ésta última hay un nacimiento de agua en forma de alcavón y unas balsas.
En la actualidad este lugar lo compone un pequeño caserío y las Masías como tales han desaparecido, pero no la fuente.
A los actuales propietarios les manifiesto mi interés por conocerla y me ceden el paso. Se trata de un alcavón no demasiado profundo que en la actualidad no mana agua salvo en época de lluvias. Estos vecinos dicen que han excavado un poco en la roca para ver si encontraban otra veta de agua, sin conseguirlo. Un poco más abajo del manantial está la antigua balsa hoy restaurada.

Alcavón de Sirventa

Vuelvo por la misma senda para bajar por el Goleró, que divide la partida de Sirventa y la del Morer.


En otro tiempo habían excavadas unas escaleras que ascendían o descendían, según se mire, en zig zag. Una vez abajo continuamos por la derecha, por la senda que nos lleva a las Casas del Goleró.
La senda pasa por la misma vivienda. El dueño me invita a entrar y me explica que vive buena parte del año allí con su familia gozando de unas vistas espectaculares. Tiene un pequeño huerto plantado de hortalizas. Tiene también una pequeña piscina excavada en la roca.
El agua viene de la Font del Morer que visitaremos más tarde, entubada en una tubería de pvc que viene apoyada en una acequia original y que en el pasado abastecía al Mas del Goleró a las Casas del Goleró a la partida de Secretari, hasta el Mas Moelem.
Me despido de este señor, que muy amablemente me ofrece agua para el camino para dirigirme al Mas del Goleró.
A partir de aquí la senda se convierte en camino y avanza en sentido descendente hasta llegar al PR-CV 12, pasando antes por unos acantilados a nuestra izquierda con una vegetación exuberante.


Al final hay una verja que siempre está abierta; tomamos el camino hacia la izquierda en dirección a Finestrat, hasta encontrarnos de nuevo con unas señales. Cogemos el camino que va hacia el este y a escasos metros sale a nuestra izquierda un camino jalonado por cipreses que nos dirige al Mas del Goleró.
El caserón está en buen estado relativamente. En la parte trasera de la casa hay una pequeña balsa realizada no hace mucho sobre otra mucho más antigua y casi invisible. Todavía puede verse los restos de un lavadero.
El agua como comentó el vecino anterior viene desde la Font del Morer.

Mas El Goleró

Balsa sobre otra más antigua. El antiguo lavadero todavía visible en primer plano

Volviendo sobre nuestros pasos volvemos al camino principal y continuamos hacia arriba; pronto sale una senda a la derecha  que nos conduce a la Font del Morer.
Se trata de una fuente de tres caños y una alberca donde el agua viene guiada desde la parte de arriba mediante una acequia desde está el nacimiento, al pie de una imponente peña.
Aquí se observa como anotaba el señor de antes, restos de la antigua canalización para dar servicio a las partidas cercanas. Al inicio del camino se puede ver casi tapada por la maleza una balsa antiquísima, posiblemente para recoger agua de este manantial.

Font del Morer

vista general del paisaje

peña en El Morer

De vuelta al camino principal y siguiendo hacia arriba ya son evidentes por las señales, de que nos encontramos en terrenos de la Comunidad Budista ubicada aquí. En un camino que sale a la izquierda se encuentra "lo que queda" del antiguo Mas del Morer. Poco queda de él.


 Mas El Morer

Volvemos por donde hemos venido y nos dirigimos de nuevo al PR-CV 12 y seguimos dirección Sella hacia el Oeste. Avanzamos cómodamente por un camino paralelo al profundo Barranco de Xarquer, descendiendo; giramos dos amplias curvas a derecha e izquierda bordeando campos de cultivo por cuyas vertientes corre la antigua acequia del Morer. Estamos en la Partida de Secretari. Aquí habián dos Masías; una que está a la izquierda del camino, reformada por lo menos en las paredes exteriores con una pequeña balsa; y la otra Masía de mayores dimensiones pero en estado completamente ruinoso al lado derecho del camino. En ésta ultima se observa en su parte delantera restos de un lavadero en la misma acequia antes mencionada.

 Mas de Secretari

 Mas de Secretari

 lavadero frente al Mas de Secretari

Y éste es la última Masía que presento en éste artículo. Continuando por el camino hacia Sella pasamos por la Partida de Moelem; en la parte sur del Alt de Tafarmaig se encuentran las dos  Masías que componen Les Cases de Muelem. El recinto está vallado y no se puede acceder. Moelem es un topónimo de origen árabe que procede del mote "muàlim" que significa Maestro. Desde aquí descendemos pasando primero por la zona de escaladores hasta llegar a la Font de L´Arc, punto de inicio de este recorrido. A mi parecer el artículo queda incompleto porque habría que incluir aquí el Más La Carrasca desarrollado en otro artículo de este blog, y el Mas de Sacarest. Pero eso es todo.

Agradecimientos por sus aclaraciones:

Pepito: Vecino de Sella por sus aclaraciones sobre el Morer
Vicente: Vecino de Sella por sus explicaciones sobre el Mas Les Muletes, Sirventa y "Gran conocedor de todo"
Sra Fina: Por sus explicaciones sobre el Mas Les Muletes
Sr Delfin: Por sus explicaciones sobre el Penyó Prim
Uriel y Lourdes: Vecinos de Sirventa, por facilitarme el acceso al manantial y contarme curiosidades de la zona
Jack: Vecino del Morer y tan buen trato me dió.

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