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domingo, 17 de julio de 2016

El POZO NORTE Y LA SOPLADORA

El Pozo Norte y La Sopladora son dos puntos de extracción de la concesión minera dedicada a la explotación de ocres "El Sabinar", hoy caducada. El primero de ellos situado a un nivel superior esta rodeado de una terraza construida con muros de piedra del interior de la excavación. Esta explanada usada para abocar el material extraído y para la instalación del aparejo que posibilitaba la entrada y salida de los mineros tiene unas dimensiones de 7x5 metros.
El pozo tiene una profundidad de 15 metros y carece de interés, ya que parece una excavación que resultó estéril. A la distancia de 13 metros hay una oquedad orientada al Norte colmatada a los dos metros. En su recorrido se observan las cañas de barrenos verticales para la perforación.
Desde el fondo parten dos galerías enfrentadas entre ellas: la primera esta orientada al Oeste y tiene una longitud de 2,70 metros y 1,20 m de altura por 0,80m de anchura; la segunda orientada al Este tiene una longitud de 2,90 metros y 1,60 m de altura por 1,20 de anchura sin ninguna otra proyección.
Se observan restos de escombros y huesos de animales que han caído de lo alto.

 Descenso del Pozo Norte

Esqueletos de animales en el fondo



Situado a 45 metros del anterior pero a un nivel inferior se encuentra La Sopladora. Le asignamos este nombre por la sensación en la primera inspección de una corriente de aire desde el interior.
La boca de acceso esta sobre elevada del terreno por un sólido muro de 1,60 metros de alto. Por debajo de él, en la misma ladera, hay despejado un espacio cuadrangular bordeado de un murete semiderruido de piedra usado para el almacenamiento del mineral.
Por sus características es probable que se aprovechase inicialmente una sima natural o una abertura del terreno para agrandarla posteriormente de manera artificial.
La vertical del foso realiza una ligera curva, por ese motivo instalamos un desviador para que la cuerda baje limpia. A diferencia del pozo precedente y de la mayoría de los explorados por la zona, no se observan marcas de barrenos en las paredes, siendo algunos tramos lisos y erosionados por el agua.



La profundidad del Pozo es de 34 metros. A escasos metros de la superficie hay dos oquedades (pendientes de explorar). En este lugar se observan en la pared arañazos realizados con una picoleta que sirvieron como punto de apoyo para subir hasta la superficie. Este tipo de marcas las observamos también en otro minado situado en San Vicente del Raspeig en forma de escalera a uno y otro lado de la pared. (Una muestra más de la precariedad y por tanto de inseguridad de los trabajadores).
Al fondo se abre una gran sala con un suelo descendente orientado al Norte y otro pozo casi en la misma vertical del anterior.
Denominamos a esta estancia como "Sala Sabater" a raiz de un grafitti o inscripción en una roca.
Hacia el Sureste parte una galería ascendente abierta entre grandes bloques de piedra que finaliza en un pequeño pozo de 5 metros de profundidad sin continuidad; y otra descendente en la misma dirección, donde al final hay algunas concrecciones y rocas matizadas de blanco por la acción del agua.


Situado casi en la misma vertical del foso principal se encuentra el pozo nº 2, con una profundidad de 17 metros. En el descenso hay una grieta vertical con pequeñas concreciones manchadas de ocre. Al fondo hay también algunas surgencias ya secas sin ninguna otra proyeccción.

Sala sabater

La sala Sabater es de gran amplitud y ha sido abierta a golpe de barrenos. A medida que se desciende por ella se observan a la izquierda grandes rocas desplomadas, con fisuras entre ellas, originando nuevos pasillos y pequeñas salas sin continuidad visitadas por los mineros. A la derecha hay un camino desde el cual se transportaba el material desde el fondo de la mina hasta la estancia para ser izado hasta la superficie.
Al final hay un conjunto de piedras encajadas. Por encima de ellas se abren nuevos espacios (pendientes de explorar) donde se observan grandes masas de surgencias blancas realizadas por la acción del agua. Bajo de nuestros pies hay un desnivel vertical de 2 metros que da acceso a una nueva sala de grandes proporciones.

 

Esta nueva abertura es alargada; hacia la derecha un pequeño camino conduce hacia el pozo (nº3) a través de un pasillo de altas paredes de roca sólida, pero cubierta de una gruesa capa de barro fresco. Por este lado la sala finaliza en el pozo donde hay un murete de piedras procedentes de su interior.
Las paredes son perfectamente lisas y ondulantes. En determinados sitios se observan marcas de dedos realizadas por los trabajadores de la mina y en el suelo hay acumulaciones de barro en algunos lugares procedentes de las grietas. En un pequeño resquicio encontramos un candil apoyado en un mojón de barro aún fresco.

marcas en las paredes

candil

Hacia el lado opuesto la galería se bifurca en dos:
1. Una a la izquierda que continúa en redondo hacia abajo entre un caos de rocas desplomadas. Al final vuelven a verse algunas formaciones calcáreas y por encima una abertura de gran altitud donde hay algunas incógnitas pendientes de explorar.
2.  En línea recta hay una estrecha galería de reducidas dimensiones de 42 metros de longitud. En su trayectoria se observan pequeñas formaciones estalagmíticas sin relevancia y pequeñas oquedades, en cuyo interior, hay formados cristales de yeso y otras concreciones.
Las paredes están coloreadas de ocre y hay algunos muretes de piedra entorpeciendo el paso. En una de estas aberturas en la roca encontramos una cajetilla de papel de fumar fabricado por una firma alcoyana (Pay-Pay) deshecha por la humedad .

Tramo de la galería de 42 metros 



Las paredes que forman la cabecera del pozo nº 3 están revestidas de una capa de barro húmedo como se ha descrito anteriormente. Aquí también se observan marcas de manos sobre el barro fresco dejadas por los mineros en el trasiego de sus faenas. 
En el punto elegido para la instalación del anclaje se limpió la pared hasta encontrar roca sólida y fijamos un taco químico por seguridad.
El pozo tiene una profundidad de 12 metros y las paredes también son lisas, ondulantes verticalmente y están embadurnadas de barro. En la base hay algunas oquedades laterales con algunos muros de piedra. De algunas de estas rocas gotea agua.
A continuación hay una pequeña pero empinada rampa y una profunda chimenea con algunas pequeñas incógnitas laterales pendientes de explorar.

Bajada por el pozo nº 3 


Rampa hacia la chimenea

Continuará...

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Hasta la fecha el equipo ha accedido a la excavación en tres ocasiones por primera vez desde que cesaron los trabajos. La profundidad máxima alcanzada ha sido de 54 metros donde se ha observado que espacios naturales fueron invadidos en busca de mineral y agrandados artificialmente.
La mina esta situada en la ladera de una elevación entre dos pequeñas barrancadas, alcanzando una cota inferior al trazado de los torrentes, de ahí posiblemente la explicación sobre la acumulación de barros en las partes mas profundas.
Vuelven a asaltarnos dudas sobre la precariedad de los trabajos realizados en este lugar por los mineros. No hay restos de ninguna instalación que facilitara la labor de aquellos trabajadores, solo algunos taladros en la cabecera de los pozos para ubicar una viga y una polea (¿?)
Aparte del candil encontramos una azada con el mango metálico retorcido, aplastado posiblemente por una roca, y algunos maderos carbonizados usados posiblemente como antonchas o leña de una hoguera para iluminarse.

Exploración realizada.
- Sergio Gez
- Vicente
- Rafael

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